De acuerdo con datos del Banco Mundial, en México se estima que en 2018 se realizaron más de 1 millón de cirugías de todo tipo. Es cierto que las intervenciones son consideradas un beneficio para la salud, sin embargo, no debe olvidarse que cada procedimiento conlleva riesgos.

La doctora Jessica Rossela García, especialista en Medicina Física y Rehabilitación, comparte, con El Médico Interactivo México, la importancia del monitoreo intraoperatorio en las cirugías de columna.

¿Cómo se define al monitoreo intraoperatorio?

Antes de realizar un proceso quirúrgico, el médico evalúa los riesgos y beneficios potenciales para cada individuo, de acuerdo con estrictos exámenes clínicos y una correcta valoración.

Un profesional experimentado sabrá elegir la mejor alternativa, informando en todo momento al paciente.

Siempre se buscan los procesos menos invasivos, pero eso depende directamente de este análisis y las posibilidades de tener un impacto negativo o positivo.

¿Qué especialista se encarga de este monitoreo?

Debe ser realizado siempre por un médico especialista en Rehabilitación o Neurofisiolofía Clínica, en compañía de un equipo de la más alta calidad y tecnología de vanguardia.

En el monitoreo intraoperatorio se garantiza la integridad y funcionalidad de todas sus extremidades, por ejemplo, funciones como caminar o mover los brazos y manos.

¿Cuáles son los riesgos de un monitoreo deficiente?

Entre los riesgos, esta la pérdida de movilidad o sensibilidad de algunas partes del cuerpo, incluso secuelas que inhabilitan al paciente permanentemente.

Estas limitaciones afectan la calidad de vida: se estima que alrededor del 42% de los pacientes por lesiones de nervios periféricos son personas en edad productiva, con un trabajo formal.

¿Qué otros especialistas pueden contribuir con este análisis?

En el equipo quirúrgico interviene el médico cirujano, el anestesiólogo y neurofisiólogo. Es responsabilidad de todos y cada uno de ellos cuidar cada detalle para lograr los mejores resultados.