Redacción, Madrid.-En la actualidad, la mortalidad por cáncer de mama en España se sitúa en torno a las 5.700 mujeres por año. Datos como éste han sido manejados en un Curso sobre cáncer de mama, que se inició el pasado 17 de octubre en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), organizado con la Escuela de Oncología (ESO), y cuyo desarrollo ha coincidido con el Día Mundial del Cáncer de Mama, celebrado el pasado día 19.

Tal como se ha expuesto durante el curso, la mejora en la expectativa de supervivencia de pacientes con cáncer de mama demuestra la utilidad social de la investigación y la integración de esfuerzos entre oncólogos, cirujanos, patólogos, investigadores y otros especialistas médicos. En esta área se ha destacado el ejemplo de colaboración ofrecido en España entre el Grupo Español de Investigación del Cáncer de Mama (GEICAM) y pGEICAM, demostrando que la colaboración entre diferentes centros y especialistas tiene un importante valor.

En este sentido, el doctor José Palacios, jefe del Grupo del Cáncer de Mama del Programa de Patología Molecular del CNIO explicó los trabajos llevados a cabo sobre el diseño de un chip específico para el cáncer de mama con, aproximadamente, un centenar de genes, "que, probablemente, en un plazo de dos años podría empezar a ser utilizado en ensayos clínicos para comprobar su eficacia predictiva", según palabras de este experto.

En la actualidad, el cáncer de mama supone la segunda causa general de muerte para las mujeres europeas, y la primera causa mundial de muerte por cáncer entre las mujeres.

De dichas cifras, se estima que el 5-10 por ciento de los casos de cáncer de mama son hereditarios. "Los genes más importantes implicados en el cáncer de mama hereditario son el BRCA1 y BRCA2", tal como explicó el doctor Palacios. Las mujeres portadoras de estos genes tienen un 70 por ciento de riesgo de padecer cáncer de mama a lo largo de su vida, aunque estas mutaciones sólo explican aproximadamente un 30 por ciento de los carcinomas de mama hereditarios. Otro pequeño porcentaje se debe a mutaciones germinales en p53 (síndrome de Li Fraumeni).

Mientras, en el 70 por ciento restante de familias con cáncer de mama no se conoce el gen causante y en la actualidad se piensa que puede ser la asociación de varios genes alterados lo que condicione el desarrollo del tumor.