El investigador de la Escuela Superior de Medicina (ESM) y especialista en Cardiología, Juan Manuel Vélez Reséndiz, ha participado en la investigación y diseño de nanodispositivos que permitan aplicar fármacos de manera inteligente desde el interior del cuerpo humano, lo que favorecería el apego a tratamiento de los pacientes con cardiopatías.

Las enfermedades cardiovasculares representan los primeros lugares de mortalidad a nivel mundial, la gran ventaja de los nanodispositivos que actúen como transportadores es que tendrían una liberación dirigida y controlada por diferentes rutas a través del organismo hasta el sitio blanco (lugar específico del organismo), lo que permite eliminar o reducir al mínimo posible los efectos adversos que generan los fármacos usados actualmente para tratar tales afecciones.

El investigador se dijo convencido de que la incursión del IPN en el área de la Nanomedicina no es ciencia ficción, sino una realidad, el doctor Juan Manuel Vélez manifestó su confianza en que estos medicamentos inteligentes tendrán inmensas y extraordinarias implicaciones de largo y profundo alcance, ya que «permitirán curar enfermedades cardiovasculares desde el interior del cuerpo humano a nivel celular y molecular, al interactuar y controlar la materia biológica a escala molecular y atómica, cuyos beneficios se extenderán por todo el mundo”, afirmó.

Actualmente, todos los medicamentos para tratar patologías cardiovasculares tienen efectos colaterales, porque al llegar al torrente sanguíneo actúan en más de un sitio en el organismo y en cada uno ejercen un efecto. “Nuestros medicamentos son inteligentes y no tienen efectos colaterales, toda vez que aprovechamos las propiedades electromagnéticas para dirigir y controlar que lleguen únicamente al sitio blanco a nivel molecular. Allí se libera el principio activo para generar el efecto terapéutico.

Otra característica es su biodegradablilidad, es decir, una vez que actúan son eliminados del organismo. A diferencia del fármaco comercial que está prescrito en miligramos, la nanotecnología permite la precisión de una millonésima de gramo, lo que permite actuar en el sitio blanco y evita su diseminación en otras partes del organismo, lo que reduce los efectos secundarios y en un futuro podría superar el efecto terapéutico.

Finalmente, el doctor Vélez refirió que las patologías cardiovasculares se clasifican en siete categorías (cardiopatías, cambios en la tensión y enfermedades de las venas, arterias, mixtas, congénitas y cerebrovasculares).

Para probar la eficacia de los medicamentos inteligentes y evaluarlos detalladamente, cada una de estas afecciones se estudia en un hospital diferente, todos ellos del sistema de salud: Instituto Nacional de Cardiología “Ignacio Chávez”, Centro Médico Nacional Siglo XXI, Hospital General Centro Médico Nacional “La Raza”, Hospital General de México, Hospital Regional 1º de Octubre, Centro Médico Nacional 20 de Noviembre y el Hospital Juárez de México.