Casi 20 millones de personas en España padecen al menos una enfermedad crónica. Una cifra que no dejará de aumentar sobre todo si se tiene en cuenta el envejecimiento poblacional (más del 70 por ciento de los mayores de 65 años tiene alguna enfermedad crónica y la media de enfermedades por persona se sitúa en cuatro). Dada la importancia que tienen estas patologías, la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) y la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) organizan por noveno año consecutivo el IX Congreso Nacional de Atención Sanitaria al Paciente Crónico, que se celebra de manera simultánea con la IV Conferencia Nacional del Paciente Activo. Un encuentro cuyo objetivo principal es impulsar un foro multidisciplinar e intersectorial donde pacientes, profesionales y administraciones puedan debatir diferentes estrategias para dar respuesta al gran desafío que constituye la cronicidad.

En España, el 80  por ciento de las consultas de AP y el 60 por ciento de los ingresos hospitalarios se deben a estas patologías, lo que supone que este perfil de pacientes copa un gasto sanitario cercano al 80 por ciento del total. “Cuando un paciente con una o varias enfermedades crónicas presenta las reagudizaciones de sus cronicidades, entonces la respuesta de los sistemas, de casi todos, es ofrecer unos servicios hospitalarios desproporcionados, y costosos, y además muy desiguales”, señala el presidente de la SEMI, Dr. Antonio Zapatero.

Atención Primaria “también experimenta esta desproporción, pero en sentido opuesto, representando solo el 14,6 por ciento del gasto en Sanidad, cuando en realidad se asume que actúa como puerta de entrada de las personas al sistema sanitario atendiendo a cada paciente con una atención integral y con un enfoque generalista y longitudinal”, apunta el presidente de la semFYC.

El hecho de que las proyecciones demográficas para España apunten hacia un envejecimiento de la población y estimen que en 2029 en España residirían 11,3 millones de personas mayores de 64 años y 15,8 millones de personas (un 87.5 por ciento más) en 2064, pone sobre la mesa la “necesidad de formular soluciones en el SNS que permitan hacer frente al más que probable aumento de los enfermos crónicos de todo tipo y, en especial, de los enfermos crónicos complejos, en los que se llega a multiplicar por seis el coste de atención, respecto a los que no tienen ninguna o solo tienen una”, señala el Dr. Tranche.

Para el presidente del Comité Científico, el Dr. Pedro Abad, hoy en día el tratamiento de una enfermedad no debe ser sólo la medicación, es llegar al convencimiento de que lo primero es prevenirla y, si se produce, tratarla previniendo las agudizaciones y las complicaciones, teniendo en cuenta el ámbito socio-familiar y trabajando todos los profesionales involucrados, con sostenibilidad, en una dirección. El Dr. Zapatero subraya la necesidad de fomentar el envejecimiento saludable.

Vocación práctica y de gestión

En su novena edición, se quiere que el Congreso Nacional de Atención Sanitaria al Paciente Crónico dé un paso adelante y pasar de la teoría a la práctica. Es el momento de “pasar de la definición de las estrategias a implementarlas allí donde no están o de potenciarlas en donde ya se han empezado”, afirma el Dr. Abad, quien precisa que, por ello, el lema este año es “¡Estamos a tiempo!

Para Covadonga Monte, presidente del Comité de organización, además, el Congreso es una excelente oportunidad para que “esta visión del “¡Estamos a tiempo!” alcance cierta traslación a la gestión. Así, se cuenta con una destacada presencia de gestores sanitarios en el Congreso, lugar de encuentro en materia de gestión.

Las mesas y talleres que se celebran en este marco versan sobre temas tan diversos como los modelos de atención al paciente crónico complejo, la actualización de la Estrategia de Cronicidad en España, los sistemas de información, la adherencia al tratamiento, la conciliación terapéutica, las diferencias de sexo en temas de cronicidad, la Historia Clínica Digital del SNS, “Qué no hacer”, la comunicación en consulta o la legislación, ética y realidad al final de la vida. Asimismo, también se abordan desde un punto de vista práctico procesos crónicos relevantes, como la insuficiencia cardiaca o la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).

La ponencia inaugural es una de las citas destacadas del programa, en la que participará Mª Ángeles Durán, “una de las pioneras en el análisis de los costes ocultos de la enfermedad, de la investigación social sobre la situación sociolaboral de las mujeres frente al trabajo no remunerado” quien se va a ocupar de “poner en cifras este capítulo tan importante y oculto que es el coste real de los cuidados informales y familiares”, señala la Dra. Monte.

“Este Congreso es una puesta al día de lo que la atención al paciente crónico significa, un escaparate de todas las iniciativas positivas que se están desarrollando y pretende dar un empujón hacia delante a todos, profesionales sanitarios, gestores, políticos, pacientes y sociedad en general, para que la atención al paciente crónico sea, no óolo una prioridad, sino el enfoque que la Medicina del siglo XXI necesita para ser sostenible, equitativa y de calidad”, subraya el Dr. Abad.

Según subraya el Dr. Antonio Zapatero, “la cronicidad conlleva la necesidad de establecer nuevos modelos organizativos, que den mayor valor a la coordinación asistencial y estén encaminados a la provisión de servicios integrados para los pacientes, ya que han demostrado ser más eficientes, tener un menor coste y ofrecer una atención sanitaria de mayor calidad”.

Reducir un 25 por ciento la mortalidad

La atención a los pacientes con enfermedades crónicas supone uno de los retos más importantes en el ámbito sanitario actual, por lo que la OMS ha establecido como objetivo reducir un 25 por ciento la mortalidad prematura por enfermedades crónicas en el año 2025 con el lema 25×25. “El progresivo envejecimiento de la población nos indica que hacia 2030 se doblará la incidencia actual de enfermedades crónicas en mayores de 65 años: el 60 por ciento de la población padeciendo alguna de estas patologías”, señala el Dr. Tranche.

De hecho, a pesar de que los hospitales están centrados en la atención a la patología aguda, la mayoría de los pacientes son crónicos. Un 45 por ciento de la población española mayor de 16 años padece al menos un proceso crónico. En concreto, según el Informe del SNS, los problemas de salud crónicos más frecuentes son los factores de riesgo vascular y los problemas ósteoarticulares, cuya prevalencia ha aumentado significativamente en las últimas dos décadas.

Sin embargo, se calcula que la mitad de los pacientes crónicos no completa el tratamiento, más del 40 por ciento autorregula su medicación y el 14 por ciento de los ingresos hospitalarios de  mayores se debe a la ingesta de algún medicamento por automedicación.

El progreso de las TIC en la atención a los crónicos

Asimismo, ¿en qué medida contribuyen a un mejor abordaje de la cronicidad los sistemas de información, las TIC y la historia clínica electrónica? “Está siendo ya un elemento básico, insustituible, de comunicación entre Primaria y Hospitalaria”, destaca el Dr. Abad.

El establecimiento en los últimos años de nuevas estrategias para el abordaje a la cronicidad ha impulsado el desarrollo de nuevas tecnologías. “Ahora, con la historia clínica electrónica empezamos a establecer circuitos ágiles de coordinación entre los distintos niveles asistenciales”, señala la Dra. Covadonga Monte.

Durante el encuentro, tiene lugar una mesa dedicada a los sistemas de información, en la que se darán detalles acerca de cómo están implantados en España. En relación con la receta electrónica, el Dr. Abad recuerda que a día de hoy “ya es posible que ciudadanos de algunos países europeos que están de vacaciones, puedan adquirir sus medicinas en farmacias españolas presentando su tarjeta sanitaria y a la inversa. Es un proyecto piloto que se llama EpSos”.

Cabe destacar que la historia clínica electrónica y la receta electrónica van absolutamente de la mano en beneficio del paciente y sobre todo del paciente crónico. “No es lo mismo que un paciente de vacaciones sufra una agudización de una de sus enfermedades crónicas y al llegar al médico éste no sepa nada del paciente que tiene delante, a que haya tenido acceso a los últimos informes médicos y al último tratamiento pautado por su médico habitual”, agrega el Dr. Abad.