“Necesitamos tanto vacunas que prevengan como fármacos que curen”, según ponen de manifiesto tanto los investigadores como los clínicos, quienes están día a día en la trinchera contra las manifestaciones patológicas de la infección vírica.

“Esta crisis ha propiciado de manera muy significativa el avance de la investigación contra el virus de cualquier naturaleza y, especialmente contra el coronavirus”, remarcó Ignacio Para Rodríguez Santana, presidente de la Fundación Bamberg.

Enmarcado en el Ciclo Conviviendo con el Covid-19, la Fundación reunió a prestigiosos clínicos e investigadores en el campo de la virología y de la biología molecular para explicar el arsenal defensivo y terapéutico frente al virus.

‘Bajo el título Vacunas y medicamentos que nos harán salir de la pandemia’, los participantes dejaron constancia de la necesidad de disponer de vacunas que nos protejan y de medicamentos que nos defiendan y nos curen impidiendo el agravamiento de la infección”.

Nombela y Para en la presentacion del encuenro

César Nombela e Ignacio Para Rodríguez-Santana.

Según los participantes del evento, las investigaciones actuales, muchas con avances notables, “cubren desde la búsqueda de nuevos antivíricos o la adaptación de los existentes, para combatir la penetración o la multiplicación en la célula humana del SARS-CoV2,hasta el desarrollo de vacunas protectoras”.

“Para lograr estas últimas, tal y como explicó el doctor Ignacio Para, las estrategias van desde el empleo de virus inactivado o atenuado, hasta la utilización de ácidos nucleicos (RNA o DNA) que propicien la síntesis de proteínas víricas en el organismo y la inducción de una respuesta inmunitaria”.

Todo esto, como remarcaron los expertos, sin olvidar que también se ensayan anticuerpos monoclonales que confieran inmunidad pasiva o terapias celulares para combatir la intensa respuesta inflamatoria que caracteriza el cuadro clínico del COVID-19 en muchos enfermos”.

Cesar Nombela Cano, rector honorario de la UIMP y catedrático de Microbiología, recordó en la introducción de la sesión que “la humanidad se enfrenta a la peor pandemia en 110 años. “Estamos en una fase aguda con un incremento diario de la casuística y la mortalidad”.

Un virus sin precedentes

“Esta pandemia ha hecho que el sistema sanitario y la comunidad científica se enfrenten a un virus sin precedentes”, explicó. “La imagen del virus forma parte ya de nuestras vidas”.

Prevención de contagios, test, nuevos fármacos e inmunización. “Es el esquema con el que se mueve nuestro sistema sanitario y las instancias científicas”. “El fracaso de la gestión es evidente cuando España se sitúa entre los países con más muertos, pudiéndose haber controlado mejor la letalidad”.

Aunque la OMS advertía sobre una lista de virus y coronavirus que podían hacer su aparición, nadie se preparó para ello. “Ahora se trabaja por encontrar algún talón de Aquiles contra el COVID que es un coronavirus típico; hay muchas posibilidades pero lograr aprobaciones regladas está costando trabajo”.

Se refirió a los fármacos aprobados hasta ahora. Rendesivir, Dexametasona, Baricitinib y Ab LY-CoV555 y a cómo muchos clínicos se han acogido, en casos graves, a tratamientos de uso compasivo.

Nombela en la presentación del encuentro

César Nombela, rector honorario de la UIMP.

Esfuerzo sin precedentes

Como el resto de los participantes, Nombela reconoció el esfuerzo sin precedentes que se está realizando para lograr una vacuna. “Hay 90 tipos de plataformas y muchos ensayos en humanos y 10 vacunas en fase III”.

En su opinión, lo inédito de las vacunas es que cuando lleguen tienen garantizada la demanda del cien por cien de la humanidad”.

La situación de la pandemia ha motivado el cambio de paradigma. “Se ha simultaneado el desarrollo clínico con las fases de seguridad y dosis; de seguridad y eficacia”.

A pesar de todo, las indicaciones de eficacia plantean problemas de fabricación masiva y de distribución. “Se han planteado también interrogantes como si podemos pensar en una respuesta inmunitaria robusta, eficaz y duradera, que parece que sí”.

El consejero científico de la Fundación Bamberg realizó una de las vacunas que se han anunciado como las primeras en salir, al tiempo que dejó patente que las autoridades regulatorias tienen una papeleta importante: examinar los criterios de evaluación para su salida al mercado. “Es posible que haya tres licencias; será responsabilidad de las agencias que se encuentran con situaciones inéditas”, sentenció.

La alimentación

Bartolomé Ribas Ozona, investigador doctor en Farmacia y Medicina y Cirugía, académico y ex Secretario General de la Real Academia Nacional de Farmacia, inició la sesión sobre “La prevención y vacunación frente al virus”. Consciente de que las vacunas son muy necesarias para luchar contra estos patógenos, también las consideró un medio, “porque lo importante es el modo de fortalecer nuestro sistema inmunitario”.

Ribas Ozona insistió en la necesidad de una alimentación equilibrada frente al pertinaz virus, “con suplementos de vitamina y minerales esenciales que son para nuestro metabolismo como la gasolina para el coche”.

“Ya podemos ser enérgicos atléticos, pero si no tenemos vitaminas y minerales esenciales no tendremos un cuerpo armónico que pueda hacer frente a la infección del COVID”, explicó. Porque el cuerpo humano es un individuo armónico y “precisamos una dieta equilibrada que nos dará defensas. Por eso aconsejo vitaminas C y D en pandemias como el COVID para evitar la enfermedad y darnos la seguridad de no padecer coronavirus”.

Para el experto, no hay que tener miedo a padecer el COVID-19. “Hay que tomar medidas con buenas dietas y en caso de riesgo suplementar con vitaminas como la C, D, A y otras y a diario tomar fruta en el desayuno y ensaladas en la comida y las cenas”.

Además, apostó por ser obedientes en esta pandemia y “hacer casos de las recomendaciones sanitarias. El confinamiento es difícil porque con él no tenemos actividad metabólica y el ejercicio es tan importante como la dieta”.

Ponentes de la primera mesa del encuentro Bamberg

Ribas Ozona, Isabel Solá, García Arriaza, Para y Larraga

Con virus atenuados

Isabel Sola Gurpegui, codirectora del Centro Nacional de Biotecnología (CSIC-UAMC) y profesora de los cursos de doctorado en el programa de Biología Molecular de la Universidad Autónoma de Madrid, habló sobre las estrategias para el desarrollo de vacunas.

Para el desarrollo de una vacuna, que es un desafío, “es clave disponer de experiencia en investigación con el coronavirus”. En su laboratorio, dirigido por el científico Luis Enjuanes, llevan años estudiado su identificación.

De hecho, han desarrollado dos herramientas para elaborar vacunas, un sistema de ingeniería genética y modelos de animales para ensayar los candidatos a vacunas que desarrollan la enfermedad. “Hemos conseguido virus atenuados candidatos a vacunas”, reconoció.

En sus investigaciones han eliminado varios genes que tienen que ver con la virulencia del virus, la inducción de inflamación que causa gran parte de la patología y han obtenido un replicón que no se propaga y que conserva la maquinaria de replicación. “Los replicones en la célula mejora la eficacia de la vacuna; hemos demostrado que los replicones de RNA del COVID en ratones están atenuados y no causan patología en los animales.

Emergentes

Juan García Arriaza, miembro del Centro Superior de Investigaciones Científicas, es jefe del Grupo de Poxvirus y Vacunas del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC. El experto lleva 14 años elaborando vacunas para enfermedades emergente; han generado antídotos frente al ébola, zika, entre otras, con una eficacia del 80% en modelos animales.

“Empezamos el 11 de enero a generar vacunas frente al COVID; ya preveíamos el potencial pandémico”. Y desarrollaron un candidato a vacuna en cultivos celulares. “En mayo iniciamos las pruebas en ratones inmunizados con la vacuna y la respuesta fue prometedora”.

Han hecho experimentos en ratones humanizados, infectados de coronavirus que fallecen, y en los que vacunaron los resultados fueron excelentes; la protección frente a la infección fue del 100%.

Actualmente, llevan a cabo los análisis con hámsteres y luego extrapolarán los resultados con macacos. “Esperamos empezar los ensayos clínicos en fase II y III y disponer de una vacuna antes de mediados del próximo año”, dijo con satisfacción.

Alertó también de que la sociedad debe ser consciente de que cualquier vacuna pasa por filtros estrictos y no deben ser temerosos sobre su falta de seguridad.

Expertos segunda mesa Bamberg

Los panelistas de la segunda mesa del encuentro.

Vacuna recombinante

Vicente Larraga, profesor de Investigación ad Honorem en el Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas, lidera un proyecto para desarrollar una vacuna frente al SARS-CoV-2 basada en ADN recombinante.

El científico lleva también muchos años trabajando en vacunas, “trabajamos con protozoos y desarrollamos vacunas contra la leishmaniosis canina. Ahora nos estamos centrando en vacunas frente al COVID con la experiencia que hemos acumulado”.

Sus candidatas a vacunas están obtenidas de virus en cultivos celulares que están siendo testadas en hámsteres con resultados prometedores, ya que sirven para bloquear la infección.

Tras su petición a la Agencia Española del Medicamento esperan poder iniciar las fases I y II de clínica con los voluntarios que se presten.

Pablo Lapunzina. jefe de grupo de investigación del Instituto de Genética Médica y Molecular (INGEMM) del idiPaz y director científico del CIBERER, disertó sobre las más de 250 investigaciones llevadas a cabo par conocer si hay alguna característica genética del huésped que le hace mas propenso a contagiarse o tiene mayor protección al virus.

Integrante del equipo del doctor Carracedo, el investigar señaló que se ha demostrado que hay una región en el cromosoma 3 donde existen algunos marcadores que pueden dar más riesgos de infección.

La proteómica

La segunda sesión versó sobre las acciones terapéuticas contra el virus y la inició Fernando Corrales, investigador científico del CSIC y director del laboratorio de proteómica funcional en el Centro Nacional de Biotecnología.

Como el resto de los ponentes, reconoció que nos enfrentamos a la peor pandemia en 110 años, “aunque nos enfrentamos de manera optimista, con más recursos que nunca”. En estos meses hay más de 300 investigaciones abiertas y se han publicado 70.000 artículos para contestar a los interrogantes. “Hemos aprendido muchísimo”.

El científico y su equipo aportan su granito de arena analizando la estructura de cientos de proteínas. “Intentamos descubrir por qué hay individuos que se infectan y desarrollan la enfermedad; nuestro objetivo es anticiparnos a estopara interferir en el proceso”.

Clasifican en diferentes niveles a los pacientes y analizan sus perfiles. “Ahora trabajamos en encontrar signos que nos permitan predecir si el paciente contagiado desarrollará la enfermedad o se quedará ahí. Esto beneficiará a su pronóstico”.

Células mesenquimales

Bernat Soria Escoms, profesor de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche e investigador del Instituto de Investigación Sanitaria de Alicante (ISABIAL), explicó sus investigaciones basadas en terapia celular.

El desarrollo de sus terapias van dirigidas a pacientes en estadios moderados, no graves .”Cuando llegó el COVID los investigadores también tuvimos que reposicionarnos”, reconoció.

Damián García Olmo, catedrático de Cirugía (UAM. FJD) y director de un ensayo para combatir la respuesta inflamatoria de la COVID-19 con células madre mesenquimales, explicó su experiencia para tratar neumonías graves por COVID.

“En los primeros días de la pandemia nos aterraba utilizar las células mesenquimales y ver cómo llegaban al pulmón y aprovechar su potencial. Decidimos administrarlas por vía intravenosa”, reconoció.

Sin embargo, nuestra experiencia de más de 20 años celular a partir de nuestro depósito de células grasas hizo que lanzaran su programa de uso compasivo, “porque veíamos los pacientes no podían superar la tormenta”. Vieron con satisfacción repercusión clarísima del antes y después del tratamiento. “Con las células madre mesenquimales consiguieron que muchos pacientes salieran de la UCI”, explica con satisfacción.

Los expertos en el encuentro Bamberg

Nombela, García, Corrales, Soria y Quesada.

Distrés respiratorio

José Manuel Quesada Gómez, investigador del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC) y profesor Honorífico de la Universidad de Córdoba, señala que desde el inicio de la pandemia, se vio que el virus provocaba patologías pulmonares y también afecciones a otros órganos que les llevaban al final a la UCI. “Tenemos pocos medicamentos frente al distrés respiratorio y poco brillantes”.

Hay un consenso generalizado en que un buen estado de vitamina D es bueno para la salud de los huesos, pero también para el sistema inmune y los pulmones.

“Pensamos que el sistema endocrino vitamina D tenía un papel en el distrés del COVID”, explicó el especialista, quien se refirió al tratamiento con Calcifediol, en la mitigación de la gravedad del COVID-19.

“Un estudio piloto nos avanzó la disminución de fallecimientos en un 50%. Además, el tratamiento tiene un coste de 6 euros y es eficaz, seguro y eficiente. Es una terapia interesante para abordar las complicaciones del COVID”, sentenció.

Respuestas selectivas

El presidente de la Fundación Bamberg concluyó subrayando que ante un virus como este, muy contagioso, pero selectivo, “la respuesta también debería haber sido selectiva, identificando, aislando y protegiendo a las personas mayores y de alto riesgo, realizando una profusa realización de test y un buen sistema de rastreo”.

El doctor Para puso en valor el esfuerzo realizado por los centros de investigación para el desarrollo de la nueva medicina, personalizada y de precisión, basada en  el conocimiento de la génesis de las enfermedades y de su tratamiento, la denominada “nueva medicina”.

Adelantó también que el próximo encuentro de la Fundación será el 14 de diciembre, donde se debatirá sobre “Las estrategias del Sistema Sanitario ante la multirresistencia bacteriana.

Para ello, contarán con prestigiosos infectólogos e investigadores, con los que, junto a presidentes de sociedades científicas y gerentes de hospitales y pacientes, hablarán de este problema y de cómo hacer frente tanto con el arsenal terapéutico disponible como con medidas preventivas y de control.