La neumonía asiática que desde hace semanas tiene en alerta a todo el Sudeste Asiático se volvió a cobrar ayer una nueva víctima en Hong Kong que se suma a las nueve muertes ya registradas y a los más de 300 afectados de este segundo brote. El primero se sospecha que tuvo su origen en la provincia china de Guangdong y acabó con la vida de siete personas y obligó a ingresar a más de 300, según recoge el diario LA VANGUARDIA.

Los equipos de científicos que trabajan en Alemania, Singapur y Hong Kong "donde hay 160 hospitalizados" aún no han podido controlar la grave dolencia pulmonar, pero sí están avanzando en sus investigaciones tras identificar el virus dentro de la familia de los "paramixoviridae", asociada a las paperas, el sarampión y la bronquitis. Según confirmaron ayer expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el contagio del conocido como síndrome respiratorio agudo grave sólo puede producirse por un contacto muy cercano con una persona enferma o tras un beso en la boca. En cambio, la transmisión a través del aire ha sido descartada.

Los investigadores han localizado, además, uno de los focos iniciales del contagio: un hotel de Hong Kong donde al parecer se alojó un médico del sur de China "donde se sospecha que se originó el primer brote", que habría contaminado a otras seis personas. Todas ellas se alojaban en el noveno piso del hotel Metropole y se contaminaron por la tos y los estornudos.

Mientras, los médicos del hospital de Badajoz donde está ingresado un hombre de 38 años con síntomas similares a la neumonía asiática dijeron que éste evoluciona favorablemente, si bien se encuentra todavía aislado tras un doble cristal en la primera planta del hospital por indicación de la OMS. Con todo, los médicos no han confirmado ni desmentido si se trata de neumonía atípica.

La Junta de Andalucía informó asimismo de que tres personas habían sido ingresadas el pasado martes en Málaga por una dolencia parecida. Sin embargo, el consejero de Salud, Francisco Vallejo, descartó cualquier relación tras los análisis serológicos.

Los primeros síntomas de la neumonía atípica son fiebre, tos seca y problemas respiratorios, aunque en algunos casos estas dolencias pueden estar asociadas a dolores de cabeza, tensiones musculares, pérdida de apetito y desorientación.