Los pacientes de Parkinson pueden registrar síntomas no motores hasta veinte años antes de a una afectación progresiva de la capacidad de movimiento. Estas manifestaciones pueden mejorar con cirugía o neuroestimulación.

Así lo ha puesto de manifiesto en el Día Mundial de Parkinson,  Rubén Martínez Hernández, neurólogo y jefe de la Clínica de Parkinson y Trastornos del Movimiento del Centro Médico ABC. El experto explica que algunos síntomas de esta enfermedad no están identificados. Esto representa un freno su pronta atención.

Síntomas motores y no motores

La enfermedad que afecta de manera progresiva la capacidad de movilidad en las personas, tiene como principal factor de riesgo la edad. Por ello es más común adultos mayores de 60 años. Sin embargo, también se dan casos en personas de menor edad.

El especialista detalla que los síntomas del Parkinson se dividen en dos. Por un lado los motores, donde la enfermedad se manifiesta con lentitud, rigidez, temblor, alteraciones del equilibrio y postura. Por otra los no motores, que pueden aparecer antes y pasar desapercibidos por los pacientes.

En concreto, los síntomas no motores: son estreñimiento, problemas de olfato, gusto, alteraciones en el sueño como insomnio, apnea del suelo, una etapa muy peculiar es que los pacientes actúan sus sueños, se mueven.

En tanto que los síntomas motores no se presentan en todos los pacientes, pero sí aumentan de intensidad.

El especialista añade que el diagnóstico de la enfermedad se hace cuando el paciente ya muestra síntomas motores. No obstante, es más fácil es identificar el temblor y problemas de la coordinación fina para la escritura o que el paciente arrastre los pies.

Neuroestimulación cerebral profunda para el Parkinson

Por otra parte, Martínez explica que en el caso de la cirugía se puede entrar al cerebro en estructuras que se encargan de la coordinación de movimientos y están afectadas por la disminución de neurotransmisores. Estos explican los síntomas, logrando un cambio que modula su comunicación beneficiando los síntomas.

“El que hasta ahora es el más exitoso, es la estimulación cerebral profunda o neuroestimulación. En la misma, se coloca un marcapasos cerebral que mejora la comunicación de las estructuras del cerebro que están afectadas por la falta de dopamina”, informa el experto.

En cuanto a su tratamiento, en primer lugar debe haber rehabilitación física y acompañamiento. Por otra parte, el tratamiento farmacológico consiste en suplementar la función de la dopamina o en la enfermedad avanzada se trata de contrarrestar las complicaciones motoras a través de terapias con bombas de infusión.

Sobre la enfermedad de Parkinson en México

  • El Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa, después del Alzheimer, y es más frecuente en personas de más de 50 años.
  • El Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía señala que la prevalencia en México se estima en 50 casos nuevos por cada 100 mil habitantes al año.
  • El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) calcula que actualmente 50 mil mexicanos lo padecen, mientras que en el ámbito mundial afecta de cuatro hasta siete millones de personas mayores de 50 años.
  • La Organización Mundial de la Salud asegura que el envejecimiento de la población aumentará los casos de Parkinson en los siguientes años e incluso a la población más joven.
  • Se calcula que para 2040 el número de afectados se duplicará, convirtiéndose en un problema de salud pública.