Nacer en los meses de otoño supone un 30 por ciento más riesgo de sufrir asma en la infancia, según un estudio del Centro de Investigación del Asma de la Universidad de Vanderbilt en Nashville (Estados Unidos) publicado en la revista American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine. Los resultados de la investigación muestran que los niños que nacen cuatro meses antes del momento álgido de la época de catarros y gripe tienen un mayor riesgo de desarrollar asma en la infancia que aquellos que nacen en otros periodos del año.

El estudio analizó los registros de nacimiento y el historial médico de más de 95.000 niños y sus madres para determinar si la fecha de nacimiento en relación con el momento más destacado de los virus respiratorios del invierno suponía un mayor riesgo de desarrollar asma en la infancia.

Los investigadores descubrieron que, aunque las bronquiolitis en cualquier momento de la infancia se asociaban con un mayor riesgo de asma pediátrico, en el caso de los niños nacidos en otoño el riesgo era mayor. Según explica Tina V. Hartert, directora del estudio, “en la actualidad no existen medidas con éxito para la prevención del asma y el siguiente paso es apoyar los estudios que determinen si la prevención de las infecciones durante la infancia evita el asma infantil.