La mujer posmenopáusica con altos niveles de hormonas, como el estrógeno o la testosterona, tiene un mayor riesgo de padecer cáncer de mama. Un nuevo estudio, publicado en BioMed Central, examinó ocho hormonas sexuales y de crecimiento, observando que el riesgo de cáncer de mama aumenta en presencia de una mayor cantidad de hormonas,  cada nivel adicional de hormonas aumenta el riesgo en un 16 por ciento.

Los investigadores del Hospital Brigham y la Escuela Médica de Harvard, en Estados Unidos, usaron muestras de sangre de enfermeras, recogidas durante nueve años, junto con información sobre su salud.

Los altos niveles de estrógenos circulantes (estrona y estrógenos), prolactina y andrógenos (testosterona, androstenediona, DHEA, o sulfato de DHEA) se asociaron con entre un 50 por ciento y un 200 por ciento de aumento en el riesgo de cáncer de mama. El nivel elevado de un tipo de hormonas por encima de lo normal produjo un riesgo mayor del 10 por ciento (en comparación con los niveles normales), pero el riesgo para las mujeres con cinco o seis tipos de hormonas a niveles elevados se duplicó, y para las mujeres con siete u ocho se triplicó.

La doctora  Shelley Tworoger, de Brigham, explica que los estrógenos, los andrógenos y la prolactina son conocidas por estimular el crecimiento de las células de cáncer de mama en el laboratorio. Los resultados sugieren que los modelos utilizados para evaluar el riesgo de cáncer de mama se podrían mejorar teniendo en cuenta las hormonas sexuales múltiples y los niveles de la hormona del crecimiento.