La directora del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III (CNE-ISCIII), Marina Pollán, ha resaltado que es “muy difícil” llegar a conseguir la inmunidad de grupo en la población española si no se asume “un coste en término de muertes y sobrecarga del sistema sanitario”. Conseguir una inmunidad de grupo, a través de la exposición de la población, fue la hipótesis defendida por algunos países al inicio de la pandemia. “Parece que nuestros resultados señalan que esto no es así”, ha comentado Pollán en su intervención en la Comisión de Sanidad y Consumo de este martes.

Asimismo, ha repasado los últimos resultados del estudio de seroprevalencia. En este sentido ha advertido de que, por ahora, no se conoce con certeza absoluta que todos aquellos que presentan anticuerpos sean inmunes frente al virus. “En este momento hay un cierto vacío de que significan los anticuerpos y hasta cuándo protegen”, ha señalado.

La inmunidad de grupo en España

En España, hasta ayer, se habían notificado un total de 264.836 casos confirmados por PCR, con 685 casos diagnosticados el día anterior. La incidencia acumulada por la fecha de inicio de diagnóstico en 14 días, dato que representa mejor la situación a día de hoy, es de 27,39 casos por cada 100.000 personas. Así lo ha informado en esta misma Comisión la directora general de Salud Pública, Pilar Aparicio.

Por otra parte, ha recordado que desde la finalización de la desescalada se han notificado 267 brotes con 3.792 casos. De ellos, 201 continúan activos en 17 comunidades autónomas, que incluyen 2.289 positivos. “En estos momentos es importante que toda nuestra atención esté centrada en la detección temprana y el seguimiento exhaustivo de casos y contactos”, ha detallado.

Aparicio también informaba de que, en lo que se refiere a esa inmunidad de grupo,  se están valorando los diferentes escenarios para cuando esté disponible la vacuna frente a la COVID-19. Igualmente, se está poniendo en marcha un sistema de registro que permita su correcto seguimiento.

Por último, ambas expertas han reconocido que los sistemas de vigilancia epidemiológica “han mostrado alguna debilidad” durante los peores momentos de la pandemia. “No estábamos preparados para recibir millones de datos como está haciendo durante esta pandemia. Hace falta un sistema más rápido y potente con unas características técnicas mejores”, ha pedido Pollán.