“Algunos alimentos tienen ‘buena prensa’ como potenciadores del sistema inmunitario, pero no hay alimentos milagrosos”. Así lo ha indicado María Elena Seoane Reula, presidenta del Comité de Inmunología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC). Esta especialista en Inmunología y en Alergología trabaja en el Servicio de Inmuno-Alergia Infantil del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid. También es asesora médica de la Asociación Española de Defectos Inmunológicos Primarios (AEDIP).

Dra. Elena Seoane Reula

Dra. Elena Seoane Reula (SEAIC)

Ante la llegada del frío, ¿qué refuerzos necesita nuestro sistema inmunológico?

Algunos minerales, como el hierro, el cobre o el zinc, al igual que las vitaminas liposolubles, en especial la A, la D y la E, son esenciales para el correcto funcionamiento del sistema inmunitario. La mayoría de estas vitaminas y minerales se encuentran en los alimentos que ingerimos. Los probióticos también son buenos aliados del sistema inmunitario (yogures, kéfir, chucrut). Y tanto para fortalecer el sistema inmunitario, como para cuidar la salud cardiovascular, visual y cerebral son importantes los ácidos grasos omega-3.

¿De qué hábitos saludables debe ir acompañada la dieta?

Aunque algunos alimentos tienen muy ‘buena prensa’ como potenciadores del sistema inmunitario, no hay alimentos milagrosos. Una dieta variada y equilibrada, asociada a hábitos de vida saludables, como la práctica frecuente de ejercicio moderado, son fundamentales para mantener en perfectas condiciones nuestro sistema inmunitario de cara a la llegada del frío.

¿En qué casos una persona necesita reforzar el aporte de la vitamina A?, ¿y cómo afecta la deficiencia de estas vitaminas al estado general de una persona?

La vitamina A es una vitamina liposoluble. Es esencial para el desarrollo y el mantenimiento de la función visual, reproductiva, crecimiento óseo, inmunidad, eritropoyesis y función pulmonar. En la dieta se puede encontrar en la carne de hígado, productos lácteos y huevos; y en algunas frutas y vegetales, como coles y zanahorias.

Únicamente deben administrarse suplementos a las personas en las que se objetive su deficiencia, y siempre bajo supervisión médica. Además, es importante saber que una sobredosis de vitamina A puede resultar tóxica.

¿En qué alimentos se encuentra la vitamina A?

Entre los alimentos que contienen cantidades significativas de vitamina A están el hígado, la leche, el queso, los huevos, las zanahorias, los mangos y las papayas.

¿Y cuándo se debe reforzar la vitamina E?

El tocoferol (vitamina E) mantiene la estructura celular y contribuye al funcionamiento de los músculos, vasos sanguíneos y sistema nervioso; mantiene la estructura celular. Tiene un potente efecto antioxidante, previene la oxidación de constituyentes celulares, y evita la formación de productos tóxicos como consecuencia de la reacción de oxidación. Estos beneficios ayudan a mejorar el funcionamiento de sistema inmunitario y la cicatrización de las heridas. Y mejora en el daño del tejido oxidativo inducido por el ejercicio.

¿Dónde se encuentra la vitamina E?

Algunos de los alimentos ricos en vitamina E son los aceites vegetales, como la soja y el maíz. También la mantequilla, la margarina, las nueces y los vegetales de hoja verde. Las semillas y las frutas se encuentran entre las mejores fuentes de vitamina E. La suplementación se debe realizar en personas deficientes, y siempre controlada por un médico. En el resto de las personas sanas lo idóneo es realizar una dieta equilibrada.

La vitamina E a dosis elevadas podría interferir con la vitamina K de nuestro cuerpo y aumentar el riesgo de hemorragias. Además, puede producir fatiga, náuseas y cefalea.

¿En qué medida la falta de estas vitaminas perjudica también a la visión, la piel o las mucosas?

La vitamina A (retinol) es necesaria para el funcionamiento de las células nerviosas sensibles a la luz (fotorreceptores) presentes en la retina del ojo. En consecuencia, contribuye a mantener la visión nocturna. Además, ayuda a mantener saludables la piel y el revestimiento de los pulmones, del intestino y de las vías urinarias, y protege contra las infecciones.

Por lo tanto, su deficiencia se traduce en pérdida de visión, sequedad de ojos, piel y resto de mucosas, así como un peor funcionamiento de sistema inmunitario.

¿Y qué acarrea la deficiencia de vitamina E?

Una deficiencia grave de vitamina E provoca principalmente síntomas neurológicos que afectan al equilibrio. También provoca una ataxia, neuropatía periférica, miopatía y retinopatía pigmentaria.

El sistema nervioso en desarrollo parece ser especialmente vulnerable a la deficiencia de vitamina E. Los niños que sufren una deficiencia desde su nacimiento y no son tratados rápidamente con vitamina E desarrollan síntomas neurológicos.

En época de la COVID-19, ¿es más necesario reforzar el sistema inmunológico ante la proximidad del invierno?

En época del nuevo coronavirus es fundamental prevenir la infección y la transmisión. Por eso, lo más importante es seguir las recomendaciones dadas por el Ministerio de Sanidad respecto al lavado frecuente de manos, el uso de la mascarilla y el distanciamiento social.

Además, para mantener en perfectas condiciones nuestro sistema inmunitario es fundamental realizar una dieta variada y equilibrada. También es necesario mantener hábitos de vida saludables, como la práctica de ejercicio moderado, si es posible al aire libre.

¿Qué aportes vitamínicos necesitan las personas más vulnerables, como ancianos o pacientes crónicos?

Las personas mayores o pacientes con enfermedades crónicas pueden tener deficiencia de alguna de esta vitaminas, bien por menor ingesta o por problemas crónicos, como la malabsorción de alguna de estas vitaminas. Estos pacientes deben realizar una dieta variada y equilibrada, así como practicar ejercicio (por ejemplo, andar una hora diaria) si es posible, al aire libre.

La necesidad o no de tomar suplementos vitamínicos la indicará su médico, que es la persona que conoce la patología de base del paciente y le puede dar la mejores indicaciones.