Con motivo del Día Mundial de la Tuberculosis, que se celebra el 24 de marzo, expertos en el tema han participado en la 7ª Jornada de Actualización en Tuberculosis, organizada por la Red contra la Tuberculosis y por la Solidaridad. Joan Caylà Buqueras, coordinador de la Fundación de la Unidad de Investigación en Tuberculosis de Barcelona, ha señalado una serie de propuestas necesarias para mejorar el control de esta enfermedad: “activar el plan de control y de prevención de la tuberculosis (TB) en España, que haya resultados satisfactorios del tratamiento, un responsable en TB en cada comunidad autónoma y reducir la variabilidad en cada comunidad autónoma”. Asimismo, “el hándicap es que no hay compromiso político en España”.

Caylà Buqueras ha apuntado que la mitad de los casos de tuberculosis en la ciudad se da en personas de otros países. “Personas de países que han emigrado a España, como China o Ecuador, tienen más incidencia de tuberculosis, pero España tiene más VIH que esos países”, apostilla.

Por su parte, José Luis Vidal Pérez, responsable de la Unidad de Aislamiento Respiratorio de Tuberculosis, en el Hospital Universitario La Paz-Cantoblanco, en Madrid, ha expuesto lo más importante que hay que tener en cuenta para diagnosticar y tratar la patología. “Lo primero, es distinguir bien los niveles de la TB. El nivel 1 corresponde a los ‘expuestos’. Todos estamos expuestos hasta que desaparezca”, explica. Después, estaría el nivel 2, que son los infectados, pero no enfermos, especifica el especialista, “ya que el 80 por ciento de los infectados no desarrollan la enfermedad”. El nivel 3 corresponde a los enfermos y el nivel 4 a la tuberculosis residual. “El último nivel corresponde a pacientes ya curados, y que no hay que volver a estigmatizarlos”, incide.

Para el diagnóstico, continúa el experto, hay que seguir cinco pasos. Primero, “sospechar la TB en la epidemiología. Si a las dos semanas después tomar antibiótico no mejoran los síntomas, pedir radiografía de tórax”. Asimismo, “realizar la prueba del esputo para el diagnóstico y hay que ver si la enfermedad es resistente o multirresistente, estando el futuro en la genética para identificar mucho antes el bacilo y las resistencias”. Por último, “una vez diagnosticado, hay que tratarla durante seis meses”, añade Vidal Pérez.

A nivel de microbiología, Darío García Viedma, investigador del Servicio de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas, del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, en Madrid, señala: “hay que investigar en red como modo de acceder a la vigilancia transnacional de la transmisión de tuberculosis”, y ha definido la investigación como: “la herramienta poderosa para equilibrar la injusticia social en el mundo”.