¿Qué servicio o unidad realiza el abordaje del paciente con dolor neuropático localizado (DNL) en el Hospital de Guadix?

Este tipo de patología se atiende en la Unidad del Dolor de nuestro centro. Cuando el paciente acude a nuestra Unidad derivado de otras especialidades o de Atención Primaria, en primer lugar se procede al diagnóstico correcto de lo que es un dolor neuropatológico localizado, con las características de alodinia, hiperalgesia, etc. A partir de aquí, se procede al tratamiento farmacológico, que incluye bien apósitos de lidocaína o bien parches de capsaicina 179 mg.

¿Cuáles son los principales síntomas del paciente con DNL?

En realidad, no tenemos un perfil determinado, sino que nos vienen pacientes jóvenes con neuralgias postherpéticas o dolor mixto por una radiculopatía, de igual modo que acuden pacientes de edad avanzada con un dolor neuropático localizado de origen diabético.Tal es la pluralidad de patologías que nos pueden llevar a un dolor neuropático que no tenemos un perfil determinado, sino que lo presentan una amplia variedad de pacientes sin primar sexo o edad o cualquier otro factor determinante.

¿Qué tratamientos se emplean en su unidad para aliviar total o parcialmente el dolor?

Si nos referimos al dolor generalizado, dolor nociceptivo, dolor neuropático o dolor mixto, el tratamiento inicial es farmacológico. El médico debe valorar la posibilidad de aplicar alguna técnica intervencionista con la que contamos en nuestra cartera de servicios; excepto implantes de neuroestimuladores y bombas de morfina, contamos con todas las técnicas que existen en cualquier centro de referencia.

¿Y para el DNL?

Si nos centramos en el dolor neuropático, el médico también puede indicar parches de capsaicina 179 mg. Es entonces cuando deriva al paciente a la consulta de enfermería, donde nos encargamos de su administración, retirada y control y seguimiento mediante llamadas telefónicas y citas en consulta hasta su resolución o revisión nuevamente por el médico.

¿Cuáles son las principales funciones de las enfermeras en la atención de estos pacientes?

Cuando el paciente es derivado a la consulta de enfermería para la administración de parches de capsaicina 179 mg, entra en un protocolo de actuación y seguimiento, donde, además de aplicar el tratamiento, se encarga de su seguimiento y control, valora y mapea en cada visita la zona afectada, cuantifica la disminución de la misma, resuelve dudas y controla complicaciones mediante sucesivas llamadas telefónicas.

¿Y si al paciente se le indica una técnica intervencionista?

En estos casos, la enfermera se encarga de la educación sanitaria en cuanto a la preparación de la técnica, e intenta paliar su ansiedad resolviendo sus dudas. El día de la intervención, la enfermera realiza actividades colaborativas con el personal médico, cumpliendo los ítems de seguridad del paciente, tales como comprobar la correcta identidad/procedimiento/sitio. Al finalizar, confirma que el paciente ha entendido todas las indicaciones postintervención.

¿Qué formación específica necesitan las enfermeras en el abordaje de este dolor?

Cualquier enfermera podría trabajar en una unidad del dolor; de momento, no es necesario ningún requisito académico o formativo especial, si bien la formación en dolor es un plus en nuestro trabajo, que le da calidad y excelencia a nuestra asistencia. La oferta de formación en dolor, cursos, másteres, conferencias de expertos, etc. es muy diversa, y en muchos casos de gran calidad; la Administración Pública favorece la financiación de esta formación, dado que el dolor es un síntoma y una enfermedad con una alta prevalencia, que origina una gran demanda de asistencia sanitaria por parte de los usuarios. Su conocimiento por parte de todos los profesionales sanitarios es fundamental para poder controlarlo y aumentar el confort de los pacientes.

¿Cree que se presta la suficiente atención al control del dolor?

Como profesionales sanitarios, el manejo del dolor agudo o crónico, neuropático o nociceptivo, oncológico o no oncológico debe ser una prioridad en nuestras inquietudes y en nuestra formación para mejorar la calidad de los cuidados que proporcionamos a nuestros pacientes. En el abordaje del dolor neuropático, la enfermera sí debe ser especialista en dolor, debe saber identificarlo, tiene que conocer las características de este tipo de dolor crónico, signos y síntomas, métodos diagnósticos, opciones terapéuticas y su administración, así como la detección de complicaciones. Todas estas acciones son fundamentales para saber tratar a un paciente con dolor.

¿En qué beneficia al paciente la especialización de las enfermeras?

La formación y la especialización en dolor nos aporta calidad en los cuidados de nuestros pacientes. Existen evidencias positivas al hecho de que el abordaje multidisciplinar facilita la adhesión del paciente al tratamiento y, por lo tanto, mejora su evolución.Las enfermeras de práctica avanzada en dolor son una necesidad, ya no solo en las unidades de dolor, sino en nuestro sistema sanitario, como referentes en Atención Hospitalaria, Atención Primaria y Cuidados Paliativos.

¿Cómo fomenta el autocuidado de los pacientes?

El dolor es el síntoma más constante que acompaña a la enfermedad. Tanto es así que se estima que alrededor de un 19% de la población en España presenta algún tipo de dolor crónico. En la mayoría de los casos aparecen asociados comportamientos y actitudes depresivas. Si mejoramos el diálogo con el paciente, le hacemos responsable de su proceso de enfermedad, somos excelentes en el trato y en la asistencia sanitaria, conseguiremos mejorar la adherencia al tratamiento, su confianza en el equipo que le atiende y, por ende, su autocuidado.

¿Qué propuestas plantea para mejorar el abordaje del paciente con DNL?

Sería interesante y más rápido realizar un mayor control y tratamiento en Atención Primaria.