Alrededor del 7% de las personas jóvenes padece algún fenómeno de inflamación ocular en España. Según el doctor Jesús Montero, jefe de la Unidad de Superficie Ocular e Inmunopatología del Servicio de Oftalmología del Hospital Virgen Macarena de Sevilla, "la causa de la presencia de inflamación ocular depende de la edad: en los niños suele deberse a infecciones, en las personas jóvenes está ocasionada con mayor frecuencia por alergias estacionales y perennes y en la edad adulta aparecen otras enfermedades, como el síndrome del ojo seco, que provocan este fenómeno y que hacen que su prevalencia aumente hasta el 30% a partir de los 60 años".

La inflamación ocular provoca dos tipos de complicaciones: sintomática (como lagrimeo, picor, el paciente siente molestia a la luz, enrojecimiento del ojo, etc.) y estructurales, cuando la inflamación afecta a la córnea. "Cuando esto ocurre", explica el doctor Montero, "la visión empeora y el cuadro sintomático se cronifica".

En el caso de las inflamaciones oculares provocadas por alergias, que se incrementan con la llegada de la primavera, "el tratamiento con el colirio Zaditen® detiene o disminuye las complicaciones más tardías de la enfermedad, ya que actúa sobre los elementos celulares que cronifican la inflamación, algo que no se conseguía con otros tratamientos", afirma el doctor.

Estos y otros asuntos en torno a los últimos avances en el tratamiento de la inflamación ocular serán abordados durante en el II Curso de Actualización para Residentes de Oftalmología, que, organizado por Novartis Ophthalmics, se celebra hoy y mañana en el Euroforum de San Lorenzo de El Escorial en Madrid. En él, y por segundo año consecutivo, expertos en las distintas especialidades de Oftalmología darán a conocer los últimos avances en el diagnóstico y tratamiento de las patologías que afectan al ojo a médicos residentes de último año. "Se trata de ofrecerles una impronta sobre los temas más interesantes y novedosos de la Oftalmología que completa y enriquece su formación académica", explica el doctor Montero, uno de los coordinadores del Curso.

Otro de los avances que se analizarán en este curso es el tratamiento con Terapia Fotodinámica con verteporfina de la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE), patología que en España padecen alrededor de 750.000 personas y constituye la causa más importante de ceguera legal en personas mayores de 50 años. Según explica el doctor Julio León, jefe de la Unidad de Vitreorretina del Instituto Oftalmológico Andaluz y también coordinador del Curso, "la DMAE es una enfermedad degenerativa de la retina que causa la pérdida de la visión central y de detalle de las imágenes, manteniendo intacta únicamente la visión lateral o periférica, de forma que incapacita al paciente para realizar actividades de detalle como leer, ver la televisión, hacer punto o coser".

"Hasta hace muy poco tiempo", afirma el doctor León, "no disponíamos de tratamientos efectivos para frenar la DMAE, pero desde hace unos años disponemos de la Terapia Fotodinámica con verteporfina, que abre una puerta de esperanza para estos enfermos, ya que en un alto porcentaje de los pacientes se consigue mejorar o preservar la visión. Esto es especialmente importante para un sector de la población que, a causa del envejecimiento, ya tienen mermadas otras capacidades como la del movimiento".

La Terapia Fotodinámica consiste en la administración por vía endovenosa de una sustancia llamada verteporfina, un fármaco fotosensible que se acumula selectivamente en el tejido neovascular de la retina y que posteriormente es activado mediante la aplicación de un láser no térmico que induce el cierre de los nuevos vasos evitando la progresiva pérdida de visión.

Aunque la Degeneración Macular es más frecuente en personas mayores, cada vez están apareciendo más casos de Miopía Patológica (MP), una enfermedad que se da en personas jóvenes y que produce una lesión degenerativa en la mácula del ojo similar a la de la DMAE, sólo que causada por la miopía. "Al igual que en las personas con DMAE, en los pacientes con Miopía Patológica es esencial el tratamiento de la patología con la terapia fotodinámica", concluye este experto.

Partiendo de la base de que los mayores de 65 años tienen casi cuatro veces más riesgo de sufrir DMAE que los más jóvenes, las previsiones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugieren que en la próximas décadas esta enfermedad triplicará su prevalencia como consecuencia del incremento de la longevidad de las sociedades industrializadas. Además, y por la incapacidad que genera, todos los datos apuntan a que la DMAE será uno de los problemas sociosanitarios más importantes del siglo XXI.

La DMAE húmeda y la MP se caracterizan por la formación de unos vasos sanguíneos anormales en la zona central de la retina, la mácula. Estos capilares normalmente cursan con hemorragias que causan una rápida y grave pérdida de visión pudiendo llegar a dañar el ojo de manera irreversible. La característica de esta enfermedad es que, cuando se mira directamente un objeto, se ve deformado y nuboso, pero la visión periférica, la de reojo, se mantiene. Ello provoca que los pacientes con DMAE húmeda y MP estén privados de poder leer o ver pequeños detalles.

Existen dos tipos de DMAE, la seca o atrófica, que es más frecuente y menos grave, y la forma húmeda o neovascular, que es más grave y la que más rápidamente evoluciona hacia la ceguera. Mientras que en la forma seca la mácula se va atrofiando lenta y progresivamente y genera una paulatina pérdida de visión, en la forma húmeda aparece un fenómeno de neovascularización. Estos nuevos vasos pueden producir una lesión cicatricial en la mácula, lo que conlleva una lesión irreversible en la visión central.