Una vacuna en investigación contra la COVID-19, desarrollada por científicos de City of Hope (Estados Unidos) y ahora licenciada a GeoVax Labs, ha producido una sólida respuesta de anticuerpos neutralizantes y células T (una célula inmunitaria) contra el SARS-CoV-2 sin efectos secundarios significativos en un ensayo clínico de fase 1.

Según los resultados publicados en la revista científica ‘The Lancet Microbe’, esta vacuna, denominada COH04S1, es diferente a las numerosas vacunas que se han desarrollado porque se dirige tanto a la proteína de la espiga como a la nucleocápside, a diferencia de las vacunas actualmente aprobadas, que sólo se dirigen a la proteína de la espiga.

La COH04S1 se está estudiando en un ensayo clínico de fase 2, el primero de su clase, para pacientes de cáncer inmunodeprimidos que tienen dificultades para producir anticuerpos y dependen en gran medida de las células T para protegerse contra el virus responsable de la COVID-19.

Asimismo, la COH04S1 también se está evaluando en un formato de ensayo de refuerzo de vacunas de fase 2, cuyo objetivo es evaluar cómo puede potenciar la inmunidad preexistente a la vacuna de la espiga y, al mismo tiempo, provocar una fuerte respuesta inmunitaria a la nucleocápside.

Anticuerpos neutralizantes contra la proteína de la espiga del virus

COH04S1 provocó anticuerpos neutralizantes contra la proteína de la espiga del virus, que interactúa con el receptor celular humano ACE2, lo que permite que el virus entre en las células del pulmón, el corazón y otros órganos, provocando daños e inflamaciones importantes.

Estos anticuerpos neutralizantes fueron eficaces contra el SARS-CoV-2 original y las variantes virales posteriores. Se produjeron células T contra la proteína de la nucleocápside del SARS-CoV-2, así como contra su proteína de espiga, tras una sola dosis de COH04S1.

"Estos datos confirman la poderosa acción dual de nuestra vacuna. Dadas las múltiples mutaciones en la espiga, que dan lugar a variantes preocupantes y a una protección inconsistente de las vacunas existentes aprobadas, estamos entusiasmados con nuestro enfoque que incorpora dos antígenos en una vacuna. En caso de que surja una nueva mutación en el antígeno de la espiga que interfiera con el reconocimiento de los anticuerpos, creemos que una persona vacunada con nuestra vacuna seguiría teniendo una inmunidad sustancial de células T contra los antígenos de la nucleocápside y de la espiga que la protegería de los estragos de la COVID-19″, explica Don J. Diamond, profesor del Departamento de Hematología y Trasplante Hematopoyético de City of Hope y principal desarrollador de la vacuna.

En noviembre de 2021, GeoVax concedió la licencia de la vacuna para su posterior desarrollo y comercialización, incluso potencialmente como vacuna de primera línea contra la COVID-19. GeoVax ha designado ahora la vacuna como GEO-CM04S1.