Una nueva vacuna experimental basada en el ARNm contra los 20 subtipos conocidos del virus de la gripe proporcionó una amplia protección contra las cepas de la gripe, que de otro modo serían letales, en las pruebas iniciales, por lo que podría servir algún día como medida preventiva general contra futuras pandemias de gripe, según publican investigadores de la Escuela de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania (Estados Unidos, en la revista ‘Science’.

La vacuna "multivalente" utiliza la misma tecnología de ácido ribonucleico mensajero (ARNm) empleada en las vacunas contra el SARS-CoV-2 de Pfizer y Moderna. Esta tecnología de ARNm que permitió esas vacunas contra el COVID-19 fue pionera en Penn. Las pruebas realizadas en modelos animales demostraron que la vacuna reducía drásticamente los signos de la enfermedad y protegía de la muerte, incluso cuando los animales eran expuestos a cepas de gripe diferentes de las utilizadas en la fabricación de la vacuna.

"La idea es disponer de una vacuna que proporcione a las personas un nivel básico de memoria inmunitaria frente a diversas cepas de la gripe, de modo que haya muchas menos enfermedades y muertes cuando se produzca la próxima pandemia de gripe", explica el autor principal del estudio, el doctor Scott Hensley, profesor de Microbiología de la Facultad de Medicina Perelman.

Hensley y su laboratorio colaboraron en el estudio con el laboratorio del pionero en vacunas de ARNm, el doctor Drew Weissman, catedrático de la familia Roberts en investigación de vacunas y director de investigación de vacunas en Penn Medicine.

La gripe provoca periódicamente pandemias

Los virus de la gripe provocan periódicamente pandemias con un enorme número de muertos. La más conocida fue la pandemia de "gripe española" de 1918-19, que mató al menos a decenas de millones de personas en todo el mundo. Los virus de la gripe pueden circular en aves, cerdos y otros animales, y las pandemias pueden comenzar cuando una de estas cepas salta a los humanos y adquiere mutaciones que la adaptan mejor para propagarse entre ellos. Las vacunas antigripales actuales son simplemente vacunas "estacionales" que protegen contra las cepas que circulan recientemente, pero no se espera que protejan contra las nuevas cepas pandémicas.

La estrategia empleada por los investigadores de Penn Medicine consiste en vacunar utilizando inmunógenos -un tipo de antígeno que estimula la respuesta inmunitaria- de todos los subtipos de gripe conocidos para obtener una amplia protección. No se espera que la vacuna proporcione una inmunidad "esterilizadora" que evite por completo las infecciones virales. En cambio, el nuevo estudio muestra que la vacuna provoca una respuesta inmunitaria de memoria que puede recuperarse rápidamente y adaptarse a las nuevas cepas virales pandémicas, reduciendo significativamente la enfermedad grave y la muerte por infecciones.

"Sería comparable a las vacunas de ARNm contra el SARS-CoV-2 de primera generación, que estaban dirigidas a la cepa original de Wuhan del coronavirus –explica Hensley–. Frente a variantes posteriores como la Omicron, estas vacunas originales no bloquearon totalmente las infecciones virales, pero siguen proporcionando una protección duradera contra la enfermedad grave y la muerte".

La vacuna experimental, cuando se inyecta y es absorbida por las células de los receptores, comienza a producir copias de una proteína clave del virus de la gripe, la proteína hemaglutinina, para los veinte subtipos de hemaglutinina de la gripe: del H1 al H18 para los virus de la gripe A, y dos más para los virus de la gripe B. "Para una vacuna convencional, inmunizar contra todos estos subtipos sería un gran reto, pero con la tecnología de ARNm es relativamente fácil", asegura Hensley.

En ratones, la vacuna de ARNm provocó altos niveles de anticuerpos, que se mantuvieron elevados durante al menos cuatro meses, y reaccionó con fuerza a los 20 subtipos de gripe. Además, la vacuna parecía relativamente poco afectada por las exposiciones previas al virus de la gripe, que pueden sesgar las respuestas inmunitarias a las vacunas antigripales convencionales. Los investigadores observaron que la respuesta de los anticuerpos en los ratones era fuerte y amplia, independientemente de que los animales hubieran estado expuestos al virus de la gripe con anterioridad.

Hensley y sus colegas están diseñando actualmente ensayos clínicos en humanos, dijo. Los investigadores prevén que, si esos ensayos tienen éxito, la vacuna puede ser útil para provocar una memoria inmunitaria a largo plazo contra todos los subtipos de gripe en personas de todos los grupos de edad, incluidos los niños pequeños.

"Creemos que esta vacuna podría reducir significativamente las posibilidades de contraer una infección grave de gripe", comenta Hensley y añade que, en principio, la misma estrategia de ARNm multivalente puede utilizarse para otros virus con potencial pandémico, incluidos los coronavirus.