Un ensayo en fase 2, publicado en The Lancet Oncology, ha demostrado que la combinación estándar de quimioterapia basada en platino, con la nueva vacuna contra el cáncer TG4010, aumenta el efecto de la quimioterapia y ralentiza la progresión del cáncer pulmonar de células no pequeñas (CPCNP), el tipo más común de cáncer de pulmón, en comparación con la quimioterapia sola.

El CPCNP representa alrededor del 80 por ciento de los casos de cáncer de pulmón, y es la principal causa de muerte por cáncer en el mundo. Casi la mitad de los pacientes con CPCNP son diagnosticados con la enfermedad ya avanzada y la quimioterapia es, actualmente, la única opción de tratamiento. En el cáncer avanzado de pulmón, y otros tipos de cáncer, la proteína MUC1 se encuentra alterada, y es producida en exceso por las células tumorales. La TG4010 estimula una respuesta inmune contra dicha proteína MUC1, y activa el propio sistema inmune del organismo.

En este estudio, Elisabeth Quoix de la Universidad de Estrasburgo, en Francia, y sus colaboradores reclutaron a 148 pacientes con CPCNP avanzado, cuyos tumores expresaban la proteína MUC1, y que no habían recibido tratamiento con quimioterapia,  de 23 centros en Francia, Polonia, Alemania y Hungría. La mitad de los pacientes recibieron tratamiento con TG4014 en combinación con cisplatino y gemcitabina (grupo de combinación), y la otra mitad solo quimioterapia (grupo control).

A los 6 meses, el 43 por ciento de los pacientes en el grupo de combinación no habían experimentado una progresión de la enfermedad, comparado con el 35 por ciento en el grupo control. Además, la respuesta del tumor fue sustancialmente mayor en los pacientes que recibieron el tratamiento combinado en comparación con los que recibieron solo quimioterapia.

Curiosamente, los investigadores también observaron que el tratamiento de combinación fue especialmente beneficioso para un subgrupo de pacientes con un número normal de linfocitos CD16 + CD56 + CD69 + al inicio del estudio. Esto sugiere que el nivel de estos linfocitos en la sangre antes del tratamiento podría ser un indicador de la eficacia y seguridad de la vacuna TG4010, y servir como un biomarcador para ayudar a identificar a los pacientes susceptibles de beneficiarse de la inmunoterapia.

La vacuna TG4010 fue, generalmente, bien tolerada. Los eventos adversos más comunes fueron anemia, neutropenia y ambos grupos experimentaron un número similar de estas complicaciones. Sin embargo, la fiebre, el dolor abdominal y el dolor en el lugar de la inyección fueron más frecuentes en el grupo de combinación.

Los autores concluyen que estas observaciones indican la importancia del estado biológico de los pacientes como un indicador del éxito de la vacunación terapéutica, y sugieren que el análisis de los parámetros biológicos sea parte de la evolución clínica de la inmunología del cáncer.