Un estudio recoge la identificación de nuevas dianas en el tejido adiposo implicadas en la progresión de la enfermedad del hígado graso no alcohólico.  Se trata de cuatro genes: SOCS3, DUSP1, SIK1 y GADD45. Todos ellos con un patrón de expresión diferencial tanto en tejido adiposo blanco subcutáneo como en adipocitos derivados de células madre mesenquimales humanas.

Esto pone de manifiesto  “su relevancia como actores clave en la contribución del tejido adiposo subcutáneo en la progresión del hígado graso no alcohólico y convirtiéndolos en objetivos potenciales para futuras terapias contra la esteatosis hepática”. Así lo señala José Miguel Arbones Mainar, último firmante del artículo e investigador del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud (IACS), el Hospital Universitario Miguel Servet y el CIBEROBN.

Este descubrimiento lo ha realizado un equipo multidisciplinar formado por el grupo de investigación dirigido por el profesor Jesús de la Osada del área de Obesidad y Nutrición del CIBER (CIBEROBN), investigadores del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud y del Instituto de Investigación Sanitaria Aragón, y la colaboración de diversos servicios del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. El trabajo se ha publicado en The Faseb Journal.

Metodología de estudio sobre hígado graso

Los investigadores centraron su estudio en los mecanismos moleculares involucrados en el papel causal del tejido adiposo blanco subcutáneo en la progresión de la enfermedad del hígado graso no alcohólico. Para ello, en primer lugar, identificaron genes en el tejido adiposo blanco subcutáneo de una cohorte de 45 pacientes, cuya expresión estaba asociada con el índice de hígado graso, un test no invasivo de la acumulación de grasa en el hígado.

A continuación, procedieron a validar esos genes identificados en el tejido adiposo blanco subcutáneo de una segunda cohorte de 47 pacientes con obesidad y de los cuales se disponía de biopsias hepáticas para valorar in situ el grado de esteatosis y acumulación grasa en el hígado.

Finalmente, obtuvieron células madre del tejido adiposo de 13 pacientes obesos en diferentes etapas de la enfermedad del hígado graso no alcohólico, estableciendo un modelo in vitro de adipocitos derivados de células madre del tejido adiposo humano.

La modificación de la expresión de estos genes en el tejido adiposo blanco subcutáneo a través de herramientas farmacológicas o mediante terapia génica podría constituir una terapia novedosa para combatir la acumulación de grasa en el hígado.