Desde el 14 de marzo las reuniones científico-técnicas de los sanitarios quedaron suspendidas. Esta fue una de las consecuencias de la aprobación del estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria, ocasionada por la COVID-19. Ante el anuncio de una nueva normalidad, queda pensar cómo van a abordarse las mismas. Sobre todo teniendo en cuenta la importancia de que este sector es especialmente sensible de cara a rebrotes.

Con este objetivo, la industria de la salud en España ha elaborado un protocolo de seguridad y prevención para sus profesionales. De esta manera, las compañías farmacéuticas y las de tecnologías sanitarias ya han adoptado todas las medidas necesarias para garantizar la vuelta a la actividad. Esta está prevista desde la fase 3 de la desescalada.

El protocolo para estas reuniones científico-técnicas ha sido elaborado por Farmaindustria. Igualmente, ha sido suscrito por hasta diez asociaciones empresariales del ámbito del medicamento y los productos sanitarios.

Además, las medidas recogidas en el documento han sido elaboradas junto a profesionales sanitarios. También han sido sometidas a revisión y aportaciones de hasta nueve sociedades científicas. Asimismo, han participado los consejos generales de los colegios de profesionales sanitarios.

El objetivo ha sido asegurar los medios y procedimientos necesarios para que los profesionales de la industria farmacéutica y de productos sanitarios, que realizan estas reuniones científico-técnicas en centros sanitarios, puedan realizar su actividad con la máxima seguridad. Tanto para los profesionales de la salud con los que interactúan,  como para la población en general y para ellos mismos.

Medidas de seguridad para las reuniones científico-técnicas

Entre las medidas que recoge el protocolo para reanudar las reuniones científico-técnicas se explica que los profesionales deben disponer de los medios de protección adecuados. Esto incluye realizar las pruebas diagnósticas y test en los casos en que están indicados. Para ello deben realizar programas de formación en prevención de riesgos frente a la COVID-19. También sobre buenas prácticas higiénico-sanitarias antes de la vuelta a la actividad presencial.

El protocolo señala que los profesionales de la industria que tengan interrelación con sanitarios deberán tomarse la temperatura antes de acudir al trabajo y al regreso. En caso de temperatura superior a 37,5º, no acudirán al puesto de trabajo. Tampoco en el caso de tener síntomas sugestivos de COVID-19 o haber mantenido cualquier de contacto de riesgo que implique sospecha de contagio. En ambos casos lo notificarán al servicio médico.

Otras medidas pasan por no entregar material divulgativo, promocional o científico en soporte papel, salvo que puedan asegurar que no actúa como vehículo de trasmisión.

Se trata de una iniciativa pionera, sin antecedentes conocidos en Europa, que incluye medidas de prevención y seguridad rigurosas y estrictas, de obligado cumplimiento para las empresas.