Los sindicatos CCOO, CSIF y UGT han consensuado realizar  nuevas movilizaciones durante el mes de julio. El motivo es ir contra la política del Servicio Andaluz de Salud y “su negativa a acordar mejoras” para el personal de la Sanidad pública de Andalucía. Además, acudirán a la Mesa Sectorial de este viernes, 10 de julio, “sin mucha confianza en su resultado”.

Asimismo, han pedido al resto de sindicatos que se unan a estas movilizaciones. El objetivo es consolidar un maltrecho sistema sanitario público. Especialmente, “en unos momentos tan delicados como los que estamos viviendo y pueden acontecer en el próximo otoño”.

Estas organizaciones han explicado en un comunicado conjunto que “dieron por dinamitada” la Mesa Sectorial de negociación el miércoles. Todo ante “la negativa de la Administración a mantener en el Acuerdo la carrera profesional”. Además, “pudimos constatar que la falta de soporte presupuestario niega la posibilidad de mejora de las medidas del Acuerdo que vería suspendido o demorado su cumplimiento”, han detallado.

Nuevas movilizaciones en País Vasco

Por su parte, los sindicatos SATSE, ELA, LAB, SME, CCOO, UGT y ESK han convocado tres nuevas movilizaciones este jueves en Bilbao, San Sebastián y Vitoria-Gasteiz. El objetivo es denunciar las políticas de recortes del Gobierno Vasco y el debilitamiento progresivo y preocupante de la sanidad pública vasca.  Asimismo, reclaman que, “de manera urgente y sin más dilación, el Ejecutivo cambie de raíz sus políticas públicas en materia de salud”.

La decisión se ha tomado tras las concentraciones del pasado día 26 de junio en hospitales y centros de salud y ante “la nula respuesta” del Departamento de Salud.

Denuncian que la plantilla de la Sanidad pública “ha desempeñado su labor en unas condiciones absolutamente excepcionales, con cargas de trabajo inaceptables y una falta alarmante de medidas de protección”. Todo ello con equipos integrados por personal escaso, al que Osakidetza no ha formado ni dotado de medios adecuados ni suficientes para afrontar esta crisis.

El resultado no solo son unas plantillas exhaustas física y psicológicamente. Sino más de 2.000 profesionales contagiados por la falta de medidas de protección y una profesional fallecida. En concreto, el contagio de trabajadores de Osakidetza ha llegado a alcanzar el 18 por ciento del total de positivos en Euskadi. Unos positivos que, en algunas OSI, han alcanzado al 20 por ciento de la plantilla total.