Noviembre es el mes del cáncer de próstata, y muestra de ello es el conocido ‘movember’ un movimiento solidario que busca la concienciación de la población acerca de temas sobre la salud masculina como el cáncer de próstata,  para aumentar el número de casos curables. Con motivo del mismo, se ha celebrado en el Hospital 12 de Octubre de Madrid el IV Madrid International Mens Health Meeting, con la colaboración de Astellas Pharma, entre otras compañías.

En este foro, uno de los temas protagonistas ha sido sin duda la importancia del diagnóstico precoz. Tal y como exponía Alfredo Rodríguez Antolín, del Servicio de Urología del Hospital Universitario 12 de Octubre, la concienciación de la población y los cribados han permitido que actualmente “ nueve de cada diez pacientes con cáncer de próstata en nuestro país sean diagnosticados en una fase localizada y, por tanto, potencialmente curables”.

Pese a lo positivo de estas cifras, no hay que relajarse, puesto que aún existe un porcentaje de pacientes que acude de forma tardía y por lo tanto, tienen un peor pronóstico. No obstante, el cáncer de próstata sigue siendo la neoplasia más frecuente en varones y la tercera causa de muerte oncológica, solo por detrás del cáncer de pulmón y el de colon.

Pacientes resistentes a castración

En este sentido el experto hacía especial hincapié no solo en los diagnósticos tardíos, sino también en aquellos casos que, aunque diagnosticados precozmente al inicio,  y que parecían potencialmente curables, van progresando a las diferentes líneas de tratamiento hasta llegar a fases de aparición de metástasis o de resistencia a castración. Se trata de aquellos pacientes en los que la enfermedad va progresando, hasta el punto que dejan de responder al tratamiento hormonal, y que solo se aprecia por la realización de pruebas como la determinación del PSA, etc.

Es relativamente sencillo saber que el paciente ha entrado en esta última fase de resistencia a castración”, destaca este especialista, que sí incide en un aspecto que él considera clave: el tiempo. “Una vez que el paciente llega a esta fase, actualmente es muy importante realizar un estudio de extensión para determinar si el paciente tiene o no metástasis y en qué lugar”, subraya Rodríguez Antolín, que apunta a que “al margen del pronóstico del paciente, diagnosticar al paciente en alguna de estas 2 categorías es muy importante desde el punto de vista terapéutico”.

También en esta fase de la enfermedad se han producido avances para mejorar la calidad de vida de los pacientes, puesto que como afirma Rodríguez Antolín asegura que no había visto nunca “un desarrollo farmacológico tan importante para una fase tan avanzada de la enfermedad como el aparecido en los últimos cinco años”.