Las sociedades científicas GeSIDA, Grupo de Estudio del SIDA de la SEIMC (Sociedad Española de Enfermedades y Microbiología Clínica) y semFYC (Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria) han publicado de forma conjunta una guía de recomendaciones para el manejo del VIH por parte de Atención Primaria y Hospitalaria.

Este es un documento pionero en Europa. En concreto, condensa información de relevancia de más de 300 referencias bibliográficas de diversas sociedades científicas. Todo ello con el objetivo de aprovechar el conocimiento, las fortalezas y potencialidades de cada ámbito asistencial.

El documento para el manejo del VIH ha quedado dividido en cuatro bloques. En el primero se tratan aspectos de prevención y diagnóstico de la infección por el VIH. Estos están fundamentalmente pensados para su implementación en AP. En el segundo bloque se contemplan todos los temas relacionados con la atención y manejo clínico de las personas con VIH. En el tercer bloque se tratan aspectos sociales, incluyendo temas legales y de confidencialidad, la calidad de vida y el papel de las ONG. Y para finalizar, un cuarto bloque trata de centrar la situación en cuanto a la formación/docencia y la investigación bidireccional y compartida entre AP y AH en todos los temas tratados con anterioridad.

Mejorando el manejo del VIH

Pese a los significativos avances de la lucha contra esta enfermedad en las últimas décadas, en España siguen existiendo ámbitos donde es necesario mejorar el manejo del VIH.  El ejemplo más representativo es el de la tasa de nuevos diagnósticos. Esta, si bien se ha reducido, sigue siendo superior a la media de la Unión Europea. Además, a pesar de que la prueba diagnóstica es gratuita y confidencial, más del 40 por ciento de las personas diagnosticadas siguen presentado un diagnóstico del VIH tardío.

Asimismo, el curso de la infección por el VIH/SIDA ha sufrido un claro cambio desde que se dispone de un tratamiento antirretroviral (TAR) eficaz. Esto ha permitido reducir notablemente la morbimortalidad asociada al virus y su transmisión. Pese a ello, el escenario asistencial sigue siendo complejo. No obstante, a la vez que sucede esto, la población que vive con el virus ha ido envejeciendo. Actualmente, el porcentaje de personas mayores de 50 años atendidas en los hospitales ha ido ascendiendo progresivamente desde el 12 por ciento en 2004 hasta el 55,4 por ciento en 2019). Por ello, cada vez son más los pacientes con comorbilidades y polimedicación.

En todo este contexto, resulta fundamental un manejo del VIH multidisciplinar, que cuente con la participación de los diferentes profesionales y niveles asistenciales.