Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland (UMSOM), en Estados Unidos, usando lombrices cultivadas en laboratorio, así como tejido ocular humano y de ratón, han identificado un nuevo mecanismo potencial para la degeneración macular relacionada con la edad, la principal causa de ceguera entre los adultos mayores.

El descubrimiento ofrece la posibilidad de identificar nuevas dianas moleculares para tratar la enfermedad, según publican sus autores en la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’ (PNAS).

Los investigadores de la UMSOM afirman que los hallazgos sugieren una causa nueva y distinta del modelo anterior de un sistema inmunitario problemático, mostrando que la organización estructural de las células del ojo que detectan la luz puede verse afectada por la enfermedad.

Papel del factor H del complemento

Hace varios años, los investigadores identificaron mutaciones genéticas en la proteína del factor H del complemento como factor que contribuye a un gran número de casos de degeneración macular. El factor H del complemento marca las células del cuerpo como propias y las protege del ataque del sistema inmunitario, cuya labor es eliminar los patógenos invasores y las células que no corresponden.

Por ello, debido al papel del factor H del complemento en este proceso, se pensaba que la degeneración macular se debía probablemente a que el sistema inmunitario atacaba a las células de su propio cuerpo que no estaban debidamente marcadas como «propias».

La proteína del factor H aparecía específicamente en la región central de las pequeñas antenas de las neuronas sensoriales, conocidas como cilios (que hacen el trabajo de detectar el entorno), justo al lado de otra importante proteína de antena conocida llamada inversina. Sin embargo, en los gusanos criados para carecer del factor H del complemento, descubrieron que la inversina se extendía por las antenas en lugar de permanecer en el centro de las mismas.

«Nuestros hallazgos sugieren que el factor H del complemento desempeña un papel en el mantenimiento de la organización de los cilios de los fotorreceptores y que este proceso puede ser defectuoso en la degeneración macular relacionada con la edad«, dice Vogel. «Tenemos previsto continuar este trabajo para determinar cómo afecta esta alteración estructural a la visión y para determinar si podemos revertir la alteración y restaurar la función de los fotorreceptores», añade.