Investigadores del Hospital Clínic de Barcelona-Idibaps han desarrollado un nuevo método de cribado “más preciso” para la detección precoz del cáncer de colon con la incorporación de un nuevo biomarcador, que quieren que complemente el actual basado en el test de sangre en heces.

Según ha explicado este miércoles Antoni Castells, director médico del Hospital Clínic, el porcentaje de detección que con, simplemente, el test de sangre en heces es mayor, y podría reducir hasta un 35 por ciento de colonoscopias innecesarias.

El estudio, publicado en la revista ‘Gastroenterology’, y cuya primera firmante es la investigadora Saray Duran-Sanchon, ha demostrado que la detección en las muestras de heces de dos microRNA permite identificar a los pacientes con cáncer de colon o adenomas avanzados de una forma más precisa que solo con la determinación de la presencia de sangre en la muestra.

Su desarrollo ha tenido lugar en cuatro etapas: en la primera, se realizó un análisis genómico del perfil de expresión de microRNA en 124 muestras de tejido, y después se llevó a cabo una validación técnica para ver si el patrón de estos microRNA alterados en los tejidos lo estaba también en muestras fecales de 39 pacientes y 39 controles incluidos en la fase anterior.

Seguidamente, se llevó a cabo la validación clínica, en la que los microRNA que estaban significativamente sobreexpresados en las muestras de heces se midieron en una cohorte independiente de 767 muestras fecales de pacientes con un resultado positivo en el test de sangre de heces que habían participado en el programa de cribado de cáncer colorrectal de Barcelona.

Por último, los investigadores desarrollaron un algoritmo matemático para identificar pacientes con lesiones avanzadas, y encontraron que cerca de 200 y 324 microRNA estaban significativamente desregulados en los tejidos de los tumores de colon y los adenomas, respectivamente, y que 7 y 5 de estos microRNA lo estaban en las muestras de heces de estos pacientes, y de estos se confirmó que tres estan sobrexpresados en las muestras de heces.

Según ha señalado Antoni Castells, añadir estos biomarcadores “no tendría que ser mucho más caro” que el coste actual, pero que para validar el método deben analizar y comparar con el test de sangre a los pacientes que dieron negativo, un estudio que ha valorado en unos 3 millones de euros por el tamaño de la cohorte a examinar.

Por otro lado, el test con estos biomarcadores es “más sensible” también a la detección de pólipos, ya que si el de sangre detecta entre el 25-30 por ciento de pólipos el que proponen con microRNA es de entre 50-60 por ciento, ha precisado la investigadora Meritxell Gironella. La experta ha explicado que en los programas de cribado tiene un porcentaje de participación del 50 por ciento, siendo más alto entre mujeres que hombres, y ha afirmado que estudios señalan que en las comunidades autónomas que tenían en 2010 este tipo de programas se ha constatado un descenso de la mortalidad por este tumor de un 9 por ciento.