En entrevista exclusiva para El Médico Interactivo México, el Dr. Juan Miguel Terán Soto, especialista en Anestesiología del Hospital Regional Luis F. Nachón de la ciudad de Xalapa, Veracruz, detalla cómo ha sido el manejo del paciente con COVID.

Explica que en principio a todo el personal de la salud el coronavirus les llegó de sorpresa, no imaginaron la magnitud del problema, que por cierto aún no termina.

Los primeros meses de contagio

En los primeros meses de la pandemia se instauró un área COVID, teníamos miedo a contagiarnos, porque no había vacunas, al dar una anestesia estábamos expuestos a los aerosoles que el paciente expulsaba.

Además, tuvimos que enseñar a los médicos a intubar, llegó un momento en que los anestesiólogos ya no éramos suficientes, por un lado, el personal de salud se contagió y se incapacitó por tener comorbilidades, otros fueron muriendo, a nivel nacional han muerto aproximadamente 200 anestesiólogos por COVID.

Se hicieron contratos para médicos generales a los que se les tuvo que enseñar el manejo de vía aérea, ventilador mecánico, sedación de pacientes bajo intubación orotraqueal y atender a pacientes críticos.

Atención a pacientes con COVID

Los pacientes llegan con insuficiencia renal, con problema pulmonar y todo empieza a fallar por las complicaciones, donde a veces ya no es suficiente la intubación porque esta empieza a causar moco, la tráquea se cierra y se pueden infectar más, por lo que se les debe hacer una traqueostomía.

El tratamiento para COVID ha sido de acuerdo con fases, una fue diseñar varios tipos de intubaciones de secuencia rápida, dejamos de usar laringoscopios normales para usar bilaringoscopios que permitía acercarnos menos al paciente, se tuvo que aprender otra técnica de intubación, sobre todo porque los pacientes llegaban graves.

Otro reto fue la ventilación, no se conocían los parámetros respiratorios, los pacientes llegaban sin pulmones, encontramos terapias como la membrana extracorpórea, cuando el paciente no tiene reserva pulmonar, se pasaba la sangre desoxigenada a un aparato que hará la función del pulmón, esta técnica se usa en los trasplantes cardiacos.

En todo este proceso se exigía mucha atención y práctica del anestesiólogo.

Llegaron las vacunas

Afortunadamente ya se cuenta con protocolos estandarizados para el manejo de pacientes muy difíciles de intubar o muy complejos.

Ha sido extenuante, hemos tenido altas y bajas por las diferentes olas del coronavirus, donde en ocasiones baja la incidencia y vuelve a subir.

Afortunadamente por las vacunas hemos tenido un descenso significativo en cuanto a pacientes con complicaciones, sin embargo, la gente se sigue contagiando, pero ya no se agrava, eso condiciona a que solamente los diagnostiquemos y no tener que dar el manejo de un paciente COVID moderado o severo.

Especialidad en COVID

Por el momento ningún profesional de salud es especialista en COVID, llevamos casi dos años con experiencia empírica, actualmente la estamos haciendo teórica con base en la evidencia.

Pero si continúan las variantes, si hay otras mutaciones del virus y seguirá afectando a las personas a pesar de las vacunas, considero que debe haber médicos que se especialicen y se formen en el tratamiento en este tipo de pacientes, con el objetivo de mejorar las condiciones de salud cuanto antes.

Formación del anestesiólogo y subespecialidades

El anestesiólogo estudia la carrera de medicina y cursa la especialidad de anestesiología que en México dura tres años, comprende todas las anestesias: oncológicas, pediátricas, ginecológicas, cirugía de trauma, laparoscopia y bariátrica, entre otras.

Las subespecialidades comprenden terapia intensiva que tratan a pacientes críticos; anestesia pediátrica; neuro anestesiología; anestesia de cardiología, neumología, tórax y algología que trata dolor crónico, entre otras.

Certificaciones en anestesiología

Todas las especialidades tienen colegios, pertenecer a uno nos permite actualización constante. La Federación Mexicana de Anestesiología cuenta con Colegios en cada estado de la república y cada colegio es responsable de hacer las certificaciones.

Además del examen de especialidad se debe hacer una certificación que dura 4 años, que obliga al anestesiólogo a capacitarse constantemente, ya que debe cubrir un puntaje en congresos, clases y publicaciones para recertificarse, de no hacerlo en este periodo tendrá que volver a hacer un examen. Somos los que mayor formación tenemos en intubar pacientes, casi el 80% de las anestesias generales lo requiere.