Un nuevo tratamiento inmunológico contra los virus de la hepatitis B y D, ambos causantes de cáncer de hígado, muestra resultados prometedores en modelos animales, según un estudio del Karolinska Institutet de Suecia, publicado en la revista ‘Gut’.

Las infecciones crónicas por el virus de la hepatitis B (VHB) y el virus de la hepatitis D (VHD) son las principales causas de los daños hepáticos graves y del cáncer de hígado.

Existe una vacuna contra la hepatitis B, pero más de 250 millones de personas tienen actualmente infecciones crónicas. El tratamiento disponible rara vez conduce a la desaparición completa de la infección, lo que significa que el riesgo de daño hepático permanece. El tratamiento actual de la infección crónica por hepatitis D solo cura a una cuarta parte de los pacientes.

Por ello, los investigadores del Karolinska Institutet están desarrollando un nuevo tipo de tratamiento que se espera que proporcione una respuesta terapéutica duradera contra ambos virus.

Dos componentes diseñados para afectar al sistema inmunitario

El tratamiento consta de dos componentes diseñados para afectar al sistema inmunitario de distintas maneras. En primer lugar, se administra una vacuna basada en el ADN que activa la producción de anticuerpos neutralizantes y células T contra ambos virus. A continuación, se administran dosis repetidas de una vacuna basada en proteínas para reforzar la activación del sistema inmunitario.

El estudio ahora publicado muestra que el tratamiento puede proteger a las células cultivadas contra la infección por el VHB y el VHD. Cuando se administró el tratamiento a ratones portadores de partes del virus de la hepatitis B y D, lo que se asemeja a una infección crónica por el VHB, los animales produjeron los anticuerpos y las células T deseados en niveles elevados.

Además, los anticuerpos de los ratones tratados fueron capaces de proteger a los ratones portadores de células hepáticas humanas contra la infección simultánea por el VHB y el VHD. Asimismo, estos anticuerpos fueron capaces de proteger a los ratones con infección crónica por el VHB contra la infección por el VHD. Esto es especialmente importante porque los pacientes con infección crónica por el VHB corren el riesgo de sufrir una enfermedad grave si se infectan por el VHD.

"Estos resultados son prometedores", afirma el profesor Matti Sällberg, del Departamento de Medicina de Laboratorio del Instituto Karolinska y uno de los dos autores principales del estudio. "El estudio demuestra que se trata de una vía factible y nos anima a seguir desarrollando este tratamiento para su uso en humanos", comenta.