Los nuevos conocimientos sobre la transmisión local de la gripe estacional pueden ser valiosos para planificar intervenciones para combatir la propagación de enfermedades respiratorias dentro de las ciudades, según un estudio de investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, en Suiza, publicado en la revista de acceso abierto ‘PLOS Pathogens’.

Como se muestra con la pandemia actual de SARS-CoV-2, las enfermedades respiratorias pueden propagarse rápidamente por todo el mundo. Si bien puede ser importante comprender cómo se propagan las enfermedades a nivel mundial, la propagación local suele ser el principal impulsor de nuevas infecciones de enfermedades respiratorias como el SARS-CoV-2 o la gripe.

En ausencia de un conocimiento profundo sobre los impulsores importantes de la propagación local del SARS-CoV-2, los gobiernos de todo el mundo han recurrido al confinamiento de sociedades para reducir la carga de la enfermedad por coronavirus (COVID-19). Al igual que en el caso del SARS-CoV-2, se sabe relativamente poco acerca de la propagación local de la gripe estacional, aunque anualmente infecte a una gran parte de la población mundial.

En este nuevo estudio, los investigadores Nicola Müller y Tanja Stadler abordaron esta pregunta mediante la recopilación de muestras de gripe e información demográfica de 663 pacientes en dos hospitales y varias prácticas privadas en Basilea (Suiza), durante la temporada de gripe 2016/2017.

Las secuencias genéticas del virus de la gripe revelaron que cientos de introducciones en la ciudad impulsaron la temporada de la enfermedad. Alguna evidencia sugirió que la dinámica de transmisión en Basilea puede estar asociada con la temperatura.

Además, los ancianos estaban en gran medida infectados dentro de su propia red de transmisión. En la red de transmisión restante, los análisis adicionales indicaron que los niños en edad escolar probablemente desempeñaban un papel más central en la propagación local de la gripe que los niños en edad preescolar. Según los autores, las conclusiones podrían dar lugar a intervenciones de salud pública más racionales y eficientes para reducir la gran carga social causada por la gripe estacional.

Los autores concluyen: “Al permitirnos ver cómo se conectan los casos individuales, las secuencias genéticas de los virus de la gripe aislados en Basilea nos mostraron que se introdujeron repetidamente en la ciudad desde todo el mundo en una sola temporada”.