Científicos de la Universidad de California en Davis (Estados Unidos) han concluido que los nuevos coronavirus son los que presentan mayor riesgo de contagio. Por ello, deben seguir siendo prioritarios en las estrategias de vigilancia.

Estos investigadores crearon modelos basados en redes para priorizar los virus nuevos y conocidos por su riesgo de transmisión zoonótica, para saber cuáles son los más peligrosos para el contagio y, por tanto, a cuáles hay que dar prioridad para una mayor vigilancia en las personas. Su estudio se ha publicado en la revista Communications Biology.

Priorización de los nuevos virus

Los modelos descubrieron que se espera que los nuevos virus de la familia de los coronavirus tengan un mayor número de especies como huéspedes. Esto es coherente con los virus conocidos, lo que indica que esta familia de virus debería ser la más prioritaria para la vigilancia.

En este sentido, los científicos crearon una puntuación de priorización para cada virus que sirve como métrica para el riesgo de transmisión zoonótica.

“A medida que se amplía la vigilancia, esperamos estar inundados de datos asociados a los virus”, afirma el autor principal y epidemiólogo veterinario Pranav Pandit, investigador del UC Davis One Health Institute. “Estas herramientas nos ayudarán a entender el riesgo de los nuevos virus, lo que puede ayudar a prepararse para futuras pandemias”, añade.

Cambio ambiental y conexiones virales

El modelo utiliza una red de virus-hospedadores basada en datos para cuantificar la probabilidad de que los humanos sean hospedadores de más de 500 virus recién descubiertos entre 2009 y 2019. Este modelo se basa en la investigación sobre la vigilancia de la fauna salvaje realizada en África, Asia y América Latina por un consorcio de investigadores.

Las redes de hospedadores y patógenos permiten conocer la ecología de los virus y sus hospedadores, lo que es fundamental para comprender el riesgo que estos virus suponen para la salud humana. Esto es especialmente importante en un clima y un entorno cambiantes. A medida que el paisaje cambia y las especies se desplazan en respuesta, el riesgo de transmisión viral entre especies puede aumentar.

“Este estudio muestra cómo las diferentes especies silvestres están conectadas por los virus que comparten”, explica la autora Christine Johnson. “El cambio ambiental es un motor masivo de desplazamiento de las especies. La forma en que los virus interactúan con los distintos huéspedes en un entorno cambiante es fundamental para comprender el riesgo que suponen para la salud humana”, comenta.

Grandes prioridades

Además de los coronavirus, el modelo también clasificó varios paramixovirus como alta prioridad para el trabajo futuro. Las enfermedades asociadas a esta familia de virus incluyen el sarampión, las paperas y las infecciones del tracto respiratorio.

“Caracterizar cientos de virus lleva mucho tiempo y requiere priorizar”, señala Pandit. “Nuestro enfoque basado en redes ayuda a identificar las primeras señales en las trayectorias ecológicas y evolutivas de estos virus. También puede ayudar a iluminar los vínculos que faltan entre los virus y sus huéspedes”, finaliza el epidemiólogo veterinario.