Tras dos años de ausencia, se ha retomado con éxito uno de los cursos de de referencia en España. El Curso del Atlántico´22, organizado por BAUSCH + LOMB. El mismo se ha celebrado en Pontevedra este fin de semana y ha reunido a más de 300 profesionales de España y también de Portugal. Las enfermedades de la retina o el glaucoma han sido algunos de los temas protagonistas de este encuentro. En concreto, se han destacado los nuevos dispositivos y técnicas para tratar el glaucoma

Así lo ha dado a conocer Pedro Corsino Fernández Vila, director de la reunión. “Por suerte, disponemos de nuevas técnicas en las que el gran objetivo es sobre todo la seguridad”. En concreto, “podemos llegar a manejar en estos momentos unos 20-30 dispositivos y técnicas para tratar el glaucoma”. De esta forma, ahora el reto es saber por cuál apostar en cada paciente en particular. Igualmente, en qué momento usar cada uno de ellos atendiendo al curso natural de la enfermedad.

Respecto a la retina médica, se han abordado las pruebas de imagen en retina. También se han dado a conocer los principales avances en el manejo de las complicaciones oculares de la diabetes. Asimismo, se ha orientado sobre el tratamiento de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), y también se ha expuesto el papel que puede ocupar la inteligencia artificial y los sistemas de monitorización virtuales en la DMAE.

Técnicas para tratar el glaucoma

Respecto a las novedades en técnicas para tratar el glaucoma ha destacado la presentación de Lilit Voskanyan, del S.V.Malayan’S Eye Center (Armenia). La experta explicó un procedimiento de filtración subconjuntival sin stent con microesclerostomía mínimamente invasiva. “Se trata de una opción de tratamiento que reduce la presión intraocular en hasta un 38 por ciento en 12 meses. Por lo tanto, resulta prometedora para pacientes con glaucoma de ángulo abierto, que no pueden ser bien controlados con la medicación convencional hipotensora”.

La experta subrayó que este tipo de técnicas para tratar el glaucoma se asocian con un bajo riesgo de complicaciones. “Es fácilmente accesible para un amplio rango de oftalmólogo. También resulta coste-efectiva u permite un importante ahorro de otras medicaciones hipotensoras (hasta en un 85 por ciento). Además, puede ser implementarse de forma combinada con la cirugía de cataratas”.