Identificar y priorizar las buenas prácticas, por parte de especialistas, en el manejo clínico del asma grave no controlada. Ese es el objetivo del del proyecto TEAM (Trabajo en Equipos de Asma Multidisciplinares). En el mismo, han participado 95 profesionales de 48 hospitales de cinco comunidades autónomas. El 44 por ciento de ellos especialistas de farmacia hospitalaria, 31 por ciento de neumología y 25 por ciento de alergología. Los resultados del mismo se han publicado en la Revista Farmacia Hospitalaria.

Sobre este trabajo, se manifestaba Mónica Climente, farmacéutica especialista y coautora del artículo. “El proyecto ha servido como punto de encuentro e intercambio de experiencias entre equipos con interés en esta área”. Todo ello, con el fin de priorizar las acciones necesarias para continuar consolidando modelos de trabajo multidisciplinar y colaborativo.

Áreas de mejora en asma grave no controlada

En una primera fase, un equipo inicial aportó las claves del modelo de atención multidisciplinar desarrollado en su propio hospital. Para ello se seleccionó una propuesta inicial de 26 buenas prácticas. Las buenas prácticas se agruparon en cinco ámbitos de trabajo. La primera, la organización del trabajo en equipos multidisciplinares de asma grave no controlada (AGNC). La segunda, el diagnóstico y clasificación en esta patología. La tercera, planificación del tratamiento y acceso a terapias biológicas. La cuarta, educación al paciente y adherencia terapéutica. Por último, la formación e investigación en asma grave no controlada.

En la fase 2, el listado de buenas prácticas inicial se amplió hasta 42 iniciativas relacionadas con la atención multidisciplinar. Más de la mitad de estas buenas prácticas (52 por ciento) se consideraron de alto impacto y alta factibilidad. Tan solo se identificaron 7 buenas prácticas de alto impacto y baja factibilidad (16,7 por ciento).

La mayoría (40,9 por ciento) de las buenas prácticas valoradas como de alto impacto y alta factibilidad correspondían al ámbito de organización del trabajo en equipos multidisciplinares. Destaca, además, que ninguna de las buenas prácticas del ámbito de planificación de tratamiento y acceso a terapias biológicas fue valorada como de baja factibilidad. Así se identificó este grupo como acciones necesarias y fácilmente implantables en colaboración con farmacia hospitalaria.