El primer desafío consiste en aumentar la productividad de los hospitales con menos recursos sin comprometer la calidad del servicio que están ofreciendo. A nivel energético, los hospitales son los segundos edificios con mayor consumo por metro cuadrado, sólo por detrás de los restaurantes. Además, tanto los costes sanitarios como los costes energéticos están viéndose incrementados, dos factores que provocan una presión mayor en los centros hospitalarios para hacer más con menos recursos.

El segundo gran desafío de los centros hospitalarios gira en torno a la seguridad de los pacientes. De esta manera es crucial garantizar un entrono de máxima seguridad, reduciendo el riesgo de infecciones así como otros riesgos potenciales entre los que se encuentran los fallos a nivel energético, para asegurar un alto nivel del servicio ofrecido y mantener la reputación del centro. En paralelo, la seguridad de las propias instalaciones constituye otro de los principales retos de hospitales y centros sanitarios.

En tercer lugar, los centros hospitalarios no son ajenos a las normas reguladoras en el ámbito de la energía. Al mismo tiempo que aumenta la demanda de energía, muchos países están requiriendo a los centros de salud una reducción de sus emisiones de carbono y cumplir con los mandatos de reducción de energía. El incumplimiento de las normas de regulación puede conducir a una interrupción de las operaciones del centro, una peor calidad de la atención o multas considerables.

Por otra parte, la satisfacción de los pacientes constituye el cuarto gran reto de los centros hospitalarios. El bienestar de los pacientes es clave para la reducción de la duración de la estancia y la prevención de reingresos. De acuerdo con la American Society for Healthcare Engineering (ASHE), en los hospitales verdes, los pacientes son dados de alta una media de 2,5 días antes en comparación con los hospitales tradicionales. Además, la satisfacción del paciente también puede afectar a los ingresos de un hospital.

El envejecimiento de la población se suma a las problemáticas a las que se enfrentan los centros hospitalarios de hoy en día. Actualmente 841 millones de personas, es decir cerca de un 12 por ciento de la población mundial, tienen 60 años o más. Esta cifra se verá incrementada hasta 2.000 millones de personas en 2050, según las previsiones de la ONU. El envejecimiento de la población se traducirá, sin lugar a dudas, en un volumen creciente de personas que necesitarán atención sanitaria, poniendo una mayor presión en los centros hospitalarios, que ya están luchando hoy en día contra los presupuestos apretados y la falta de recursos. Por otra parte, cabe destacar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que hasta un 40 por ciento de los recursos destinados a la asistencia sanitaria se pierden, en gran parte, a causa del uso de procesos y sistemas anticuados. Para hacer frente a las nuevas necesidades en el ámbito sanitario, una gran variedad de soluciones de tecnología avanzada está disponible para mejorar la atención al paciente y reducir los costes operacionales.

Basado en la tecnología de la información y la comunicación, así como en protocolos de comunicación inalámbrica y móvil, una infraestructura sanitaria inteligente construye la eficiencia en toda la organización. Actuando como el sistema nervioso central de un hospital, la infraestructura inteligente integra y permite la comunicación entre todos los sistemas tradicionalmente dispares, tales como la energía, la gestión de los edificios, la seguridad y el entorno IT. De esta manera, cuando los sistemas de un hospital pueden comunicarse entre sí, la infraestructura en su conjunto se fortalece y hace un uso más eficaz de todos los recursos.

En muchos países, los pacientes pueden elegir a sus centros de tratamiento, lo que significa que los hospitales deben competir. La experiencia global de un paciente depende de diversos factores, tales como la atención del personal médico, el catering, el servicio de limpieza o la instalación en sí. A través de la comunicación inalámbrica, una infraestructura de tecnología inteligente mejora la experiencia del paciente y la eficiencia del propio hospital:

Entre los beneficios que aporta una infraestructura inteligente destaca el hecho de permitir al personal sanitario acceder a los archivos de los pacientes desde cualquier lugar para tomar las decisiones adecuadas o permitir al personal de enfermería reaccionar rápidamente a las necesidades del paciente. Además, la eficiencia del hospital se traduce también en una mayor productividad del personal gracias a un manejo más rápido y eficiente de los sistemas y equipos del centro. El control y monitorización del consumo energético es otro de los factores clave para promover la eficiencia energética y su consecuente rentabilidad. Finalmente, disponer de una red fiable, escalable e inteligente, que permite detectar y reparar fallos rápidamente, contribuye a reducir los gastos operativos del centro.

En el ámbito de la experiencia del paciente ingresado, la tecnología aplicada al entorno sanitario garantiza la comodidad del paciente a través de un control personal de  la iluminación de la habitación, la temperatura o las persianas. Además, permite satisfacer el deseo de un paciente de comunicarse con amigos o familiares a través de correo electrónico u otros servicios web.

En este contexto, Schneider Electric ofrece una gama completa de soluciones que pueden optimizar todos los aspectos de los sistemas de energía eléctrica y, a su vez, ayudar a mejorar el rendimiento financiero, la productividad operativa y la seguridad de los pacientes. Estas soluciones altamente escalables e interoperables se basan de forma exclusiva en arquitecturas de referencia comprobadas, validadas y documentadas, y garantizan que todos los activos energéticos, desde generadores de reserva hasta quirófanos, estén plenamente aprovechados y funcionen con la máxima fiabilidad y un coste mínimo. Cada solución complementaria se centra en una actividad clave en su sistema de energía, y juntas permiten llevar a cabo análisis integrales y el control de todos los demás aspectos de la gestión de la energía en una o más instalaciones.

Energy Operation

El uso de energía de forma intensiva, la iluminación especial y los horarios de funcionamiento de 24 horas son factores que se combinan para incrementar los costes de las infraestructuras hospitalarias. La solución StruxureWare Energy Operation permite monitorizar cada vatio que circula por el edificio, ayudando a tomar decisiones fundamentadas sobre un uso más inteligente de la energía. De esta manera se consigue mejorar los resultados financieros y cumplir con los objetivos de sostenibilidad al convertir los datos de energía en información útil, mediante el uso de informes y paneles de KPI que ayudan a identificar pérdidas de energía, reducir su consumo energético y minimizar costes.

Secured Power Distribution

Cuando se están realizando obras o trabajos de mejora en las instalaciones, Secured Power Distribution permite efectuar sus renovaciones sin interrumpir la alimentación a otras áreas y con las mínimas molestias al personal y los pacientes. La gama de soluciones de distribución eléctrica de Schneider Electric, de baja y media tensión a distribución final, permite maximizar la seguridad y la operatividad en cada habitación del hospital.

Power Monitoring and Control

Power Monitoring and Control tiene como objetivo ayudar a maximizar la operatividad y a tomar decisiones fundamentadas durante una crisis energética. Además permite prolongar la vida útil de los equipos y los activos, optimizar el rendimiento y contener los gastos de explotación durante la vida útil de su hospital a través de un mantenimiento proactivo.

Solución para quirófanos

Si se corta el suministro durante la cirugía, las consecuencias pueden ser terribles. La Solución para quirófanos permite la monitorización y el control de los parámetros eléctricos y ambientales, proporcionando información en tiempo real a través de una pantalla táctil de fácil uso, y capacidad de supervisión desde el puesto de control de enfermería. Esto ofrece un nivel óptimo de seguridad y confort para el personal médico, que puede concentrarse en las exigencias de su trabajo sin tener que preocuparse por un posible corte del suministro. Además, la solución permite reducir los impactos negativos en los pacientes.

Power Outage Insight

Un fallo eléctrico puede constituir la diferencia literal entre la vida y la muerte, y dar lugar a costosos pleitos. Power Outage Insight es una combinación de contadores inteligentes, interruptores automáticos e interfaces de comunicación que trabajan conjuntamente para mantener en marcha la iluminación y el equipo crítico sin incidentes. El sistema sugerirá acciones proactivas para mantener el nivel de operatividad y a la vez reducir los costes del mantenimiento programado.

Pruebas del EPSS

La solución de prueba del Sistema de Alimentación de Emergencia (EPSS) automatiza de forma fiable y eficiente todo el proceso de comprobación y documentación. Monitoriza y controla diversos elementos eliminando la necesidad de recoger los datos manualmente, lo que es a veces poco fiable. Las pruebas y los informes sobre cumplimiento de normas se simplifican enormemente, y de esta manera se puede incrementar la seguridad global de los pacientes al garantizar una reserva de energía fiable durante los cortes del suministro.

Nuevos retos y necesidades en centros hospitalarios