Redacción, Oviedo.- La nutrición enteral es el soporte nutritivo de primera elección en niños ingresados en las unidades de cuidados intensivos (UCI) frente a la nutrición parenteral, según se desprende de los resultados del Estudio de la Nutrición Artificial en Cuidados Intensivos Pediátricos(ENACIP) que ha sido realizado por el Grupo de Nutrición de la Sociedad Española de Cuidados Intensivos Pediátricos, en 24 hospitales españoles con el fin de analizar el patrón actual de nutrición en las citadas unidades

Según los resultados de dicho trabajo, y teniendo el mismo riesgo de mortalidad pediátrica e incluso más soporte hemodinámico y respiratorio, los pacientes que habían sido tratados con nutrición enteral frente al grupo de nutrición parententeral presentaban menos complicaciones, se evitaban riesgos y había una menor incidencia de infecciones nosocomiales. Esto se debe, según explicó el coordinador de este estudio y jefe de Servicio de Críticos y Urgencias Pediátricas del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, Juan Luis Pérez Navero, "a que la nutrición enteral es más fisiológica y ejerce una función trófica y de barrera sobre la función intestinal. Asimismo, es más fácil de administrar que la nutrición parenteral y resulta más económica que esta". Pérez Navero realizó estas declaraciones en la presentación de este estudio multicéntrico, realizado con el apoyo de Novartis Consumer Health, y que tuvo lugar en el marco del XXI Congreso de la Sociedad Española de Cuidados Intensivos Pediátricos, recientemente celebrado en Oviedo.

Los expertos insistieron en que se hace necesario realizar los aportes nutritivos adecuados a la edad del niño a los que hay que sumar aquellos por pérdidas debidas a su situación de enfermedad. "Sabemos que en el cien por cien de los casos, cualquier niño susceptible de recibir cuidados intensivos necesita aporte suplementarios calculados de forma individual atendiendo a la patología de base que presente y en función de otros marcadores que nos ayuden a aproximarnos al requerimiento nutricional individual del ingresado", según explicó el doctor José María Martinón, jefe de Servicio de Críticos y Urgencias Pediátricas del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela y profesor titular de Pediatría de la Universidad compostelana.

A la hora de administrar la nutrición a estos pacientes, añadió este experto, en primer lugar "hemos de aportar la nutrición que sea lo más fisiológica posible. En este momento, existen fórmulas en nutrición enteral para niños que aseguran que el equilibrio gastrointestinal con las que podemos aportar específicamente aquellos nutrientes de los que el niño está deficitario. "Hasta hace muy poco, ha añadido el doctor Martinón, utilizábamos fórmulas para adultos, en las que introducíamos pequeñas modificaciones, y que usábamos en el 40 por ciento de los niños de uno a 3 años y en el 65 por ciento de los niños de entre 4 y 6 años. Desde entonces, se han desarrollado fórmulas enterales para niños de uno a diez años, que contienen los aportes calóricos, vitamínicos y minerales adecuados".

Este encuentro científico reunió en la capital ovetense a unos doscientos congresistas procedentes en su mayoría de las Unidades de Cuidados Intensivos Pediátricos, aunque también acudieron algunos pediatras de Urgencias. Según ha señalado el doctor Corsino Rey, jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos y Pediátricos del Hospital Central de Asturias, catedrático de Enfermería Materno-Infantil de la Universidad de Oviedo y presidente de la citada reunión, en ella se actualizaron aspectos concretos como las infecciones en las UCI, que siguen siendo una causa muy importante de mortalidad, y se trató la donación de órganos y los criterios para establecer la muerte cerebral, entre otros temas.