En los pacientes con COVID-19, un índice de masa corporal (IMC) elevado se asocia a un mayor riesgo de muerte y a una estancia prolongada en la unidad de cuidados intensivos (UCI), según un nuevo estudio publicado esta semana en la revista de acceso abierto ‘PLOS ONE’ por Lovisa Sjögren, de la Academia Sahlgrenska de la Universidad de Gotemburgo (Suecia), y sus colegas.

Estudios anteriores han demostrado que un IMC elevado es un factor de riesgo de COVID-19 grave. La obesidad aumenta el riesgo de comorbilidades como la diabetes tipo 2 y la hipertensión, y se ha demostrado que aumenta la necesidad de ventilación mecánica en asociación con otras enfermedades infecciosas respiratorias como la gripe y la neumonía.

En el nuevo estudio, Sjögren y sus colegas analizaron los datos de 1.649 pacientes con COVID-19 del Registro Sueco de Cuidados Intensivos, un registro nacional de calidad que abarca todas las UCI de Suecia.

Resultados del estudio

Los pacientes incluidos en el estudio ingresaron en las UCI durante la primera oleada de la pandemia de COVID-19, entre el 6 de marzo y el 30 de agosto de 2020, el 96% tenía una prueba de PCR positiva para el virus del SARS-CoV-2 o un diagnóstico clínico de COVID-19, todos eran mayores de 18 años y disponían de datos actuales de peso y altura.

La mayoría de la cohorte del estudio tenía un IMC elevado; el 78,3% tenía sobrepeso u obesidad. Hubo una asociación significativa entre el aumento del IMC y el resultado compuesto de muerte durante los cuidados intensivos, o una estancia en la UCI de más de 14 días en los supervivientes.

Los individuos con un IMC de 35 kg/m2 o más tenían el doble de probabilidades de sufrir uno de los resultados de muerte o estancia prolongada en la UCI, ajustado por edad y sexo. Además, esta asociación se mantuvo tras ajustar por la presencia de enfermedades cardiovasculares, hipertensión, diabetes mellitus, enfermedades hepáticas o renales, así como tras ajustar por la gravedad de la enfermedad al ingreso en la UCI.

Los autores concluyen que la obesidad es un factor de riesgo independiente para el resultado grave de los cuidados intensivos en pacientes con COVID-19 y sugieren que se incluya el IMC en la puntuación de gravedad de los pacientes de la UCI con COVID-19.

«En esta gran cohorte de pacientes suecos de la UCI con COVID-19, un IMC elevado se asoció con un mayor riesgo de muerte y una estancia prolongada en la UCI –añaden–. Basándonos en nuestros hallazgos, sugerimos que los individuos con obesidad deberían ser vigilados más estrechamente cuando sean hospitalizados por COVID-19″.