Redacción, Madrid.-La obesidad y el tabaco están detrás del aumento del cáncer de riñón entre las mujeres españolas en las dos últimas décadas. "En la actualidad, por cada tres varones que desarrollan este tumor afecta a una mujer. Antes, esa proporción era de cinco hombres por cada mujer a la que se le diagnosticaba la enfermedad. Sin embargo, el tumor renal no es de los de mayor incidencia en nuestro país si se compara con el resto de Europa y Estados Unidos, posiblemente gracias a la dieta mediterránea", aseguró el presidente de la AEU, el doctor Oscar Leiva, durante su LXVIII Congreso Nacional, celebrado, recientemente, en Las Palmas de Gran Canaria.

El cáncer de riñón representa el 3 por ciento de todos los procesos oncológicos en ambos sexos. Frente a los 15-20 casos por 100.000 habitantes de los países de mayor incidencia, como Austria o Alemania, se estima que en España se diagnostican cada año entre 8 y 10 casos por 100.000 habitantes. El doctor Leiva afirmó que si se exceptúa una variedad hereditaria de la enfermedad (los afectados de von Hippel- Lindau), el perfil del paciente con tumor renal es el de un varón, fumador, mayor de 50 años, con un problema de obesidad, que consume en exceso grasas de origen animal y vive en un ambiente urbano.

Diagnóstico tardío

La sintomatología (sangre en la orina, dolores, …) de un cáncer de riñón impide una detección precoz de la enfermedad, ya que los signos de alerta se manifiestan cuando el proceso ya ha empezado a diseminarse. "No obstante -comentó el doctor Leiva- "ahora conseguimos detectar muchos casos en etapas todavía curables gracias al empleo de la ecografía abdominal realizada por patología digestiva. Con esta exploración no orientada hacia el riñón descubrimos pequeños tumores que tienen aún solución a largo plazo en una proporción de un 90 por ciento a los cinco años".

Como señaló el presidente de la AEU, cuando el tumor es de un tamaño inferior a 4 centímetros y se localiza en un solo riñón y el otro está sano, la experiencia clínica demuestra que hay garantías de realizar una nefrectomía parcial que permita preservar gran parte del resto del órgano. "Para ello, es preciso lograr un diagnóstico muy preciso. En ese sentido, las técnicas de imagen nos ayudan bastante a identificar los casos candidatos a esa intervención. Si el tumor es de un tamaño superior a 4 centímetros, entonces está indicada la nefrectomía radical convencional, ya sea por laparoscopia o por cirugía abierta".