La alta concentración del SARS-CoV-2 en nariz y boca hace presa fácil a los odontólogos de contagio, ya que se ha demostrado que hay un 91% de presencia viral en la saliva, señala la Dra. Mayra S. Torres Altamirano, odontóloga, estomatóloga pediatra de Asistencia Pediátrica Integral (API). Además, la utilización de la fresa puede producir gotículas tan pequeñas que pueden tardar hasta 12 horas en caer a las superficies.

La autoridad sanitaria ha reportado un acumulado de más de 2 millones de casos confirmados de COVID-19 en México, en los cuales la cavidad oral se podría comportar además como factor protector o agravante de la infección, comentó en conferencia de prensa el Dr. Gerardo López, alergólogo e infectólogo pediatra director general de API.

Explicó que la respuesta inicial contra el virus SARS-CoV-2 se logra a través de las barreras íntegras de mucosas, y sobre todo con las células fagocíticas y con la secreción de inmunoglobulina A secretora, que tiene la capacidad de marcar a los agentes infecciosos que llegan a estas superficies y así poder eliminarlos eficazmente.

Virus en la boca

Hay estudios que sugieren que cuantos más virus se encuentren en la boca, más severa será la enfermedad COVID-19 en el paciente. Por otra parte, aunque durante los primeros días de infección el paciente permanezca asintomático, sí puede contagiar el virus, lo que hace a la labor del odontólogo o estomatólogo una profesión de alto riesgo de contagio, por lo cual considera injusta la decisión de no incluir a los especialistas en la primera línea de vacunación del personal médico.

En cuanto al tratamiento de la infección por COVID-19 en pacientes con complicaciones respiratorias que requieren ventilación mecánica, se ven sometidos a un riesgo de desarrollar una neumonía por aspiración. Y se ha comprobado que aquellos que presentan una boca enferma tienen mucho mayor riesgo de desarrollarla. 

En los últimos meses el coronavirus SARS-CoV-2 ha pasado de ser un virus desconocido a convertirse en objeto de estudio de miles de investigadores. Posiblemente, nunca se ha avanzado tanto y en tan poco tiempo en la investigación de un agente infeccioso, por lo que en estos momentos, cuidar la salud bucal debe ser una prioridad.

Recomendaciones

La especialista Mayra Torres recomienda:

  • No compartir cepillos dentales y, en caso de haber contraído el virus, cambiarlo cada semana hasta comprobar que el paciente dejó de ser infeccioso y cada tres meses en pacientes sanos.
  • Limpieza bucal después de cada alimento e incluir enjuagues bucales con fluoruro,  yodocovidona o con agua oxigenada tres veces al día para prevenir la infección o ayudar a reducir la carga viral del SARS-CoV-2.
  • Fomentar una buena alimentación, mantenerse hidratados y evitar alimentos azucarados o comida chatarra.
  • Utilización de inmunoestimuladores para fortalecer la respuesta inmune.
  • Acudir a revisiones dentales periódicas.
  • Lavado de manos frecuente, uso de mascarilla tricapa y sana distancia.

 

El doctor Gerardo López comentó que el uso de inmunomoduladores como Adimod (Pidotimod) tiene un gran potencial para estimular los mecanismos de defensa, tanto a nivel profiláctico como terapéutico, contra diferentes infecciones y enfermedades odontológicas, ya que actúa tanto en la respuesta adaptativa como en la innata, con la finalidad de inducir maduración de distintas líneas celulares que usualmente se encuentran deficientes en los procesos infecciosos. Es importante considerar que Adimod mejora la producción de inmunoglobulina A secretora.