El cáncer de próstata es el segundo cáncer más frecuente en pacientes varones, causando aproximadamente 375.000 fallecimientos en 2020 en todo el mundo. Los pacientes con cáncer de próstata avanzado tienen un pronóstico especialmente poco favorable y la tasa de supervivencia a cinco años sigue siendo baja. En este contexto se han presentado los resultados positivos del ensayo de fase III PROpel, en el que han participado 43 pacientes de seis centros españoles.  En los mismos se ha analizado el tratamiento de olaparib en combinación con abiraterona para el cáncer de próstata metastásico resistente a la castración.

Estos resultados se han presentado en sesión plenaria en el Simposio sobre Cánceres Genitourinarios de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO GU) de 2022.

Olaparib en combinación con abiraterona

Según los mismos, olaparib en combinación con abiraterona redujo el riesgo de progresión de la enfermedad en un 34 por ciento en comparación al tratamiento estándar de primera línea para el cáncer de próstata metastásico resistente a la castración.

Asimismo, los resultados también mostraron una tendencia favorable al incremento de la supervivencia global de la combinación en comparación con abiraterona más placebo. Sin embargo, la diferencia no alcanzó un valor estadísticamente significativo en el momento de este valor de corte de los datos. El ensayo seguirá evaluando la supervivencia global como criterio de valoración secundario clave. La seguridad y la tolerancia de olaparib en combinación con abiraterona coincidieron con las observadas en ensayos clínicos anteriores. También con los perfiles conocidos de cada medicamento de forma individual.

Fred Saad, jefe de Urología y director de Oncología Genitourinaria en el Centro Hospitalario de la Universidad de Montreal, es el investigador principal del ensayo. Según el mismo “el pronóstico del cáncer de próstata metastásico resistente a la castración (CPRCm) es poco favorable. Muchos pacientes sólo pueden recibir una línea de tratamiento eficaz”.

En este contexto, afirma que los resultados del ensayo clínico PROpel demostraron que la administración de la combinación retrasó significativamente la progresión de la enfermedad en comparación al uso de abiraterona más placebo durante más de ocho meses. De esta forma, mostraron el potencial de esta combinación para convertirse en una nueva opción de tratamiento estándar en CPRCm si esta terapia se aprueba.