Los últimos resultados del estudio OlympiA demuestran un aumento de la supervivencia en pacientes con mutaciones germinales en el gen BRCA y con cáncer de mama precoz de alto riesgo.  En concreto, Olaparib, un fármaco dirigido, administrado como tratamiento adyuvante reduce un 32 por ciento el riesgo de muerte en estos pacientes con una mediana de seguimiento de 3,5 años.

Estos resultados han impulsado ya la aprobación del fármaco por parte de la FDA para esta población de pacientes y en el contexto adyuvante. Esto supone un cambio en la práctica clínica. Cabe reseñar que el tratamiento ya estaba aprobado en el contexto metastásico. Así,  ahora ha conseguido la indicación en fases iniciales de la enfermedad. Además, varias guías internacionales de referencia como la de ASCO (Sociedad Americana de Oncología Clínica) y el Consenso Internacional de St Gallen han actualizado sus recomendaciones para el tratamiento adyuvante de pacientes con cáncer de mama hereditario precoz de alto riesgo.

Los resultados de este segundo análisis demuestran además a los 4 años que la tasa de supervivencia global fue del 89,8 por ciento para los pacientes tratados con olaparib frente al 86,4 por ciento para los que recibieron placebo. En cuanto a la supervivencia libre de enfermedad invasiva y la supervivencia libre de enfermedad a distancia, se mantienen las mejoras anteriormente comunicadas con beneficios similares

Olaparib y su limitada toxicidad

Eduardo Martínez de Dueñas, del Hospital Provincial de Castellón (Castellón de la Plana),  es miembro de GEICAM e investigador del estudio. En este sentido, el experto destaca, además de la eficacia de olaparib, su limitada toxicidad. “Es muy fácilmente manejable en la práctica clínica”, señala. “Es difícil conseguir avances relevantes en supervivencia global en el tratamiento adyuvante del cáncer de mama precoz, y olaparib es el primer fármaco con el que podremos contar para este subgrupo de pacientes con mutación en BRCA1 o BRCA2. Tanto en triple negativo, como en enfermedad hormonosensible de alto riesgo”, destaca.

Por otra parte, cabe destacar que con este nuevo fármaco dirigido, la determinación de variantes patogénicas en los genes BRCA1 y BRCA2 pasa de ser solo un marcador genético de riesgo familiar a un biomarcador predictivo de la respuesta al tratamiento con olaparib, que puede ser útil para cada paciente de forma individual.