Mónica Martín, Madrid.- Crear una Fundación que sea capaz de preservar al paciente de los efectos adversos que se derivan de los procesos clínicos es uno de los objetivos prioritarios a medio plazo que se ha fijado la Organización Médica Colegial (OMC). Así lo anunció su presidente, Guillermo Sierra, en la mesa redonda "El futuro de las organizaciones profesionales sanitarias y la mal praxis: análisis de la experiencia de la AMA" que puso el broche final al X Congreso de la Asociación Española de Derecho Sanitario (AEDS), y en la que también participó Peter Carmel, de la junta directiva de la Asociación Médica Americana (AMA).

Según Sierra, en España no tenemos "cultura del error" y tendemos a buscar un culpable para poder solucionar un problema. El objetivo de la Fundación, que tiene intención de impulsar la OMC, es analizar los problemas que pueden surgir de los procesos médicos para poder reducir los riesgos poniendo filtros que corrijan los efectos adversos con los que se encuentra el ciudadano.

"No se trata de culpabilizar al médico de todas las cosas que suceden en la Medicina como está empezando a ocurrir. Ahora se cargan las tintas contra los facultativos y se termina el problema. Con esta Fundación pretendemos evitar esos riesgos estableciendo unos filtros de control que vayan corrigiendo los efectos adversos del sistema, lo que no quiere decir que haya que permitir la negligencia médica, son cosas diferentes", indicó el profesional cántabro.

En la actualidad, la mayoría de los pacientes no se quejan cuando les ocurre algún efecto adverso de este tipo, pero hay un grupo que ha puesto de moda este tipo de protestas que "nos está volviendo locos a los profesionales", indicó el presidente de la OMC. "Su única intención es ir contra el médico, pero lo que están consiguiendo es cargarse a algún profesional y enriquecer a determinados despachos de abogados", subrayó Sierra.

"Desde la Fundación, las posibles negligencias estarán castigadas y los pacientes serán indemnizados según unos baremos establecidos", agregó.

La experiencia americana

Carmel, el responsable de la AMA, explicó a los asistentes la experiencia de esta organización formada por médicos, juristas y expertos en bioética. Su finalidad es velar por la seguridad del paciente con rigor evitando los procesos que terminan en problemas para el usuario de la Sanidad.

"No obstante, la situación que se está viviendo en Estados Unidos es bastante diferente a la que se puede encontrar en España. Allí, el facultativo tiene que estar bien protegido y asegurado antes de ponerse a trabajar para evitar problemas en su lugar de trabajo. Están en una situación de total indefensión frente a los pacientes y el sistema", dijo.

Balance del Congreso

Esta iniciativa puso el punto y final al X Congreso de la Asociación Española de Derecho Sanitario (AEDS) que tuvo una asistencia de unos 400 profesionales, cifra que ha desbordado, en esta ocasión, todas sus expectativas, tal como manifestó a este medio el presidente de la organización, Ricardo De Lorenzo. De éstos, un 60 por ciento pertenecen al mundo de la abogacía y el otro 40 por ciento restante al de la Medicina.

"El encuentro de este año quizá es el que ha tenido una agenda de trabajo más apretada, ya que pretendíamos hacer un repaso sobre toda una década de leyes en materia sanitaria, y un análisis de la situación actual y las perspectivas de futuro", argumentó De Lorenzo. Temas claves que han sido estudiados desde diferentes puntos de vista han sido la Ley de Autonomía del Paciente y la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud, aprobadas recientemente, o la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, que se encuentra en trámite parlamentario. "Normas que, en general, han sido valoradas positivamente, aunque no hay que olvidar que toda ley es mejorable", apostilló el letrado.

Para el futuro, la AEDS se plantea continuar con la línea marcada y por una apuesta por la formación del personal sanitario, a través de comisiones sectoriales, que tildó de crucial en el desarrollo de la especialización.

La clausura del congreso corrió a cargo de Luis Martí Mingarro, decano del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, quien destacó la importancia de la relación entre el médico y el abogado para llegar a establecer juicios responsables sin tirar siempre de la vía penal "con la que en el fondo siempre se sale perdiendo, ya que sólo permite sancionar al culpable, pero si no es así se cierra el asunto, no se sigue con el caso", manifestó.

Martín Mingarro concluyó recordado que ya en el juramento hipocrático se recoge el derecho de "preservar al enfermo del daño y la injusticia" que sólo se conseguirá con esa estrecha relación de colaboración "de la que la AEDS es un magnífico ejemplo", según sus palabras.