«Las plantillas son insuficientes en demasiados centros, y muchos cupos están saturados con consultas diarias masificadas y con demoras excesivas a la hora de conseguir cita con el médico», según las primeras conclusiones del borrador de la «Encuesta sobre la situación laboral del médico en España», presentado en la Asamblea de Atención Primaria Urbana de la Organización Médica Colegial (OMC).

La Vocalía de Atención Primaria Urbana, coordinada por Vicente Matas, ha insistido en la necesidad de obtener una financiación y unas plantillas suficientes y adecuadas para Atención Primaria, con el objetivo de que el Sistema Nacional de Salud siga siendo sostenible y eficiente. Además, la Vocalía ha criticado que un año más la Primaria haya perdido participación en la inversión pública en sanidad, puesto que ha pasado del 14,6 en el 2014 al 14,2% en 2015, según datos del Ministerio de Sanidad.

Sustituciones estivales

Asimismo, la OMC ha abordado la situación de los centros de salud en verano, poniéndose de manifiesto que nuevamente los médicos de Atención Primaria y sus pacientes tendrán grandes dificultades ante las ausencias por vacaciones y la falta de sustitutos por diferentes motivos, entre otros, los contratos precarios que se ofrecen. Como en años anteriores, las cargas de trabajo excesivas de los médicos de Atención Primaria Urbana en muchos centros de salud a partir de estas fechas se incrementan y llegan a ser insoportables, como se advirtió.

En el verano, con las ausencias por vacaciones y la falta de sustitutos por diferentes motivos (presupuestarios, falta de médicos o improvisación) en demasiados centros de A.P. se han vivido situaciones límite para médicos y pacientes, ya que, como se dijo, «en Primaria no se pueden cerrar plantas por vacaciones, hay que seguir dando respuesta a todos los pacientes que acuden. Las consecuencias negativas son importantes y afectan en último extremo a la calidad asistencial».

Libertad de prescripción

Según se constató, a la Asamblea de A.P. Urbana le preocupa que estas actuaciones puedan afectar a la libertad de prescripción. Igualmente, se ha considerado «incoherente» que se autorice, por parte de la Administración sanitaria, para su financiación por el SNS, presentaciones o fármacos y que después desde esa misma Administración se produzcan presiones o, incluso, se llegue a expedientar a médicos que los utilizan, alegando con informes de comités de evaluación que esos preparados no han demostrado ser superiores a los que pretende sustituir, que carecen de morbimortalidad y que, además, tienen precios muy superiores.