Jesús Romano, Córdoba.- La Organización Médica Colegial (OMC) realizará un estudio que tendrá como objeto analizar la problemática de las agresiones a facultativos, que servirá para dar respuesta a cuestiones tales como cuáles son las principales causas que motivan estos episodios violentos, en qué puntos, dependencias o servicios sanitarios se detecta una mayor conflictividad, e incluso cuáles son las franjas horarias en las que existe mayor riesgo de que el médico pueda ser víctima de un caso de malos tratos durante el desarrollo de su actividad profesional.

Este trabajo, que permitirá tener una visión detallada del problema y elaborar una base de datos a nivel nacional, será posteriormente presentado a las autoridades competentes al objeto de configurarse como un instrumento básico en base al cual plantear la adopción de medidas efectivas para erradicar esta lacra.

Esta iniciativa fue consensuada en el transcurso de una reunión reciente de presidentes de colegios de médicos, según ha informado a EL MÉDICO INTERACTIVO el presidente de la institución médico-colegial de Córdoba, Jesús Aguirre, quien ha precisado que se ha debatido sobre la violencia en los centros sanitarios "bajo dos aspectos: uno a nivel de la OMC, y otro, a nivel de los propios Colegios".

En este sentido, explicó que la OMC se encargará de coordinar el mentado estudio, que "se realizará mediante fichas que contendrán los items necesarios para que conozcamos" dónde, cómo, cuándo y porqué se producen estas agresiones. esto es, a través de dichos formularios se determinará, en base a las propias informaciones que aporte y recopile el colectivo médico, cuáles son los servicios sanitarios de riesgo o "puntos calientes", las horas en las que se detectan mayores incidencias, la forma en la que se manifiestan estos episodios, así como otros datos que puedan servir de utilidad para tener un mayor conocimiento de esta problemática a nivel estatal y unificar criterios en la OMC.

Una vez realizado este trabajo, se elaborará una base de datos nacional y se presentará a las autoridades gubernamentales para que, amén de tomar conciencia sobre este asunto, se adopten las medidas oportunas, ya no sólo frente al agresor, sino también con respecto a las víctimas, apuntó Jesús Aguirre, quien citó como ejemplo el hecho de que la agresión sea considerada como accidente laboral.

"También acordamos que los colegios se personen en todas las causas judiciales abiertas por estos casos como acusación particular" y "se han propuesto la creación de mesas de trabajo con las respectivas Consejerías para articular las medidas mínimas de prevención, que estarían dentro de las iniciativas enmarcadas en prevención de riesgos laborales", añadió.

A título particular, los presidentes participantes en la reunión se comprometieron a llevar a cabo otra serie de iniciativas como concertar entrevistas con los subdelegados del Gobierno en sus respectivas provincias u otros responsables políticos para tratar de sensibilizarlos y que "den respuesta a este problema". Asimismo, se destacó la importancia de mantener reuniones con las autoridades judiciales para que estos casos no sean juzgados como delitos de faltas, sino como atentados a la autoridad -algo que están consiguiendo colegios como el de Málaga o Cádiz-.

A este respecto, Aguirre aludió a una fallo judicial emitido recientemente en Córdoba, en el que un juzgado condenó a un individuo que había agredido físicamente a un médico a pagar 1,2 euros durante diez días. "Con sentencias como esta nos da la sensación de que puede pensarse que pegar a un médico sale muy barato", ironizó el presidente de la entidad colegial cordobesa.