La pandemia por COVID-19 y su intensiva necesidad de atención ha derivado en un descuido de otras enfermedades, entre ellas, las crónico-neurodegenerativas, como el Parkinson, cuyo Día Mundial se conmemora cada 11 de marzo. En este contexto, se estima que en el mundo existen entre siete y 10 millones de personas con Parkinson y, en México, los cálculos apuntan que 50 de cada 100 mil habitantes pueden padecerla.

De acuerdo con la doctora Margarita Gómez Chavarín, académica e investigadora del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIB) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), existe un número elevado de pacientes con Parkinson que no se reflejan en las estadísticsa, ya que hay casos no diagnosticados adecuadamente, o sin tratamiento.

La mayoría de las investigaciones se han centrado en el desarrollo de fármacos que a largo plazo están produciendo toxicidad y empeorando la sintomatología, cuando deberían estar enfocados en estrategias de prevención y en mejorar la calidad de vida de los pacientes, comentó, ya que se estima que el 30% de la población de México está alcanzando edades avanzadas, lo que sugiere cierta preocupación, pues se asocia con el envejecimiento.

Pocos especialistas en el país

Según lo señala el último censo realizado por la Academia Mexicana de Neurología, en el país existen alrededor de 1,200 neurólogos, lo que se traduce a 1 neurólogo por cada 100.000 habitantes, lo que puede dificultar el diagnóstico oportuno. Es importante recordar que es una enfermedad crónico-degenerativa progresiva, incurable e invalidante.

Se ha demostrado que en su desarrollo participan el estrés oxidativo y la disfunción mitocondrial de las neuronas productoras de dopamina. Cuando la funcionalidad de estas neuronas se reduce considerablemente, emergen los problemas motores y no motores, que al presentarse en etapas productivas de la vida producen el paciente gran impacto emocional y socioeconómico.

Los síntomas van más allá de la memoria

Cabe mencionar que el Parkinson es una patología que puede iniciar 10 a 15 años antes de que aparezcan los síntomas motores, que es el principal parámetro de diagnóstico. Estos síntomas pueden iniciar con la pérdida de sueño, cambios de estado de ánimo, tics nerviosos, constipación intestinal y pérdida de olfato, por lo cual es importante que los médicos de primer contacto estén alertas en la detección de los síntomas tempranos para que generen estrategias que retarden el progreso de la degeneración de las neuronas dopaminérgicas y en adultos mayores que no presenten síntomas considerar tomar medidas de  prevención.

¿Es posible prevenir el Parkinson?

Como parte del grupo de investigación del laboratorio del Dr. Gabriel Gutiérrez Ospina en el IIB, la doctora Gómez Chavarín ha implementado un modelo en rata de la enfermedad de Parkinson, con el uso de la pesticida rotenona, generador de estrés oxidativo e inhibidor del funcionamiento mitocondrial. “Una vez inducidas las características parkinsónicas en los roedores, con la administración vía oral de Omega-5 Nanoemulsionado, conseguimos que la mayoría de las ratas con daños motores mejoraran la ejecución de pruebas motoras a las que fueron sometidas, disminución de la oxidación de lípidos y de la producción de la proteína α-sinucleína, así como el aumento de la concentración de dopamina en una estructura cerebral conocida como núcleo caudado, encargada de modular las funciones motoras. Adicionalmente no encontramos alteración en los parámetros útiles en la detección de síndrome metabólico (aumento del peso, triglicéridos, colesterol y glucosa)”.

¿Qué es el Omega 5 Nanoemulsionado?

El Omega-5 Nanoemulsionado es un potente antioxidante que demostró reducir el estrés oxidativo, y se cree que también logra estabilizar la fluidez de la membrana neuronal y de la membrana mitocondrial en donde se llevan a cabo múltiples señales para el adecuado funcionamiento del sistema nervioso central, favoreciendo el funcionamiento de las neuronas.

Cada vez se tiene mayor conocimiento de los mecanismos que subyacen a esta enfermedad, y es muy alentador que el Omega 5 formulado con nanotecnología haya mostrado estos resultados, por lo cual la propuesta es que este producto por su alta capacidad antioxidante, podría incorporarse como un nutraceútico protector del sistema nervioso central de los daños ocasionados por factores ambientales generadoras de estrés oxidativo y daño mitocondrial, con el fin de disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas como el párkinson y/o de enfermedades crónicas como diabetes y el síndrome metabólico, así como para mejorar el manejo de pacientes con Parkinson al disminuir los síntomas y aumentando la vida media de los fármacos utilizados en su tratamiento.

Actualmente la doctora Gómez Chavarín y el Dr. Gabriel Gutiérrez Ospina están realizando un diseño experimental en roedores de neuro prevención y neuro protección con el uso del Omega-5 Nanoemulsionado, que permitiría disminuir las probabilidades de desarrollar enfermedades que se presentan hasta la edad adulta, que podrían tener un origen durante el desarrollo embrionario.

Por su parte, el Doctor Mauricio Veloso, con especialidad en Medicina Interna y Director Médico de la distribuidora BioLife, nos refiere que: “Hay dos elementos importantes en el Parkinson: el temblor, por un lado, y la rigidez, por el otro, pero además hay otros signos no motores, que secuestran y van minando la calidad de vida de las personas, por lo cual es importante encontrar sustancias, como el Omega 5 Nanoemulsionado, que ayudan a detener el avance de la enfermedad”.

Este suplemento nutricional coadyuva no solo a retrasar el inicio del Parkinson y el consecuente consumo de los medicamentos para esta enfermedad, sino que mejora el efecto ON de los fármacos, es decir, aumenta el periodo en el cual estos hace efecto y disminuye el efecto OFF, añadió.

Posible reducción del costo de la enfermedad

Los tratamientos farmacológicos de este padecimiento son muy caros, y por lo regular, están fuera del alcance de una buena parte de la población mexicana, en un rango de 3,000 a 10 mil pesos en algunos casos, por lo cual suelen catalogarse como gastos catastróficos para quien lo padece y sus familias. Sin embargo, el consumo constante del Omega 5 Nanoemulsionado puede reducir de 40 a 50% el tratamiento farmacológico.

Con base en los resultados obtenidos en el estudio que concluyó en el IIB de la UNAM se sugiere que el Omega 5 Nanoemulsionado podría ser útil como una estrategia para promover la prevención del Parkinson, así como en el control de los síntomas que este genera.

El especialista concluyó al decir: “Es alentador ver el efecto del Omega 5 Nanoemulsionado -que es un suplemento nutricional tratado con rigor científico- en la calidad del sueño, la mejora en el humor, lo que está ligado claramente a la formación de dopamina. Por otro lado, hay cosas que no valoramos hasta que las perdemos, como es la independencia para hacer diversas actividades que el paciente valora mucho cuando puede volver a hacerlas, como trabajar, manejar, bajar escaleras, comer, etcétera”, concluye el doctor Veloso.