La Junta Coordinadora de ONUSIDA ha adoptado por consenso una nueva Estrategia Mundial sobre el Sida 2021-2026 para conseguir que todos los países y todas las comunidades estén en camino de acabar con el sida como amenaza para la salud pública para 2030.

La máxima dirigente del organismo de Naciones Unidas centrado en la lucha contra el VIH/sida ha denunciado que la pandemia de COVID-19 «ha ampliado las desigualdades existentes que bloquean el progreso para acabar con el sida».

Prioridades estratégicas

Las tres prioridades estratégicas son maximizar el acceso equitativo e igualitario a los servicios integrales de VIH centrados en las personas; derribar las barreras legales y sociales para lograr resultados en materia de VIH; y dotar de recursos y sostener plenamente las respuestas al VIH e integrarlas en los sistemas de salud, protección social y entornos humanitarios.

Si se alcanzan los objetivos y compromisos de la estrategia, el número de personas que contraen el VIH por primera vez disminuirá de 1,7 millones en 2019 a menos de 370.000 en 2025, y el número de personas que mueren por enfermedades relacionadas con el sida disminuirá de 690.000 en 2019 a menos de 250.000 en 2025.

El objetivo de eliminar las nuevas infecciones por el VIH entre los niños hará que el número de nuevas infecciones por el VIH se reduzca de 150.000 en 2019 a menos de 22.000 en 2025.