La malaria se sitúa entre las enfermedades infeccionas más prevalentes y mortíferas del planeta. Una de las limitaciones para su control global es la falta de herramientas diagnósticas rápidas, sensibles y fáciles de usar, algo crucial para tratar a los pacientes lo antes posible. En esta línea, investigadores del CIBER de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN), en el Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR), han recuperado el ensayo clásico ELISA (Enzyme Linked Immuno Sorbent Assay) dotándolo de altas prestaciones para poder detectar la malaria de forma cuantificable en una hora y con sensibilidad cercana a la PCR.

Este estudio se ha realizado en colaboración con investigadores de la Unidad de Salud Internacional del Hospital Universitario Vall d’Hebron que se enmarca dentro de Programa de Salud Internacional del Institut Català de la Salut (PROSICS), y del Institut de Bioenginyeria de Catalunya (IBEC).

Ensayo ELISA

El ELISA clásico es un ensayo sensible y fiable que usa anticuerpos para capturar de forma específica un analito de interés (el parásito de la malaria) y un marcador enzimático que genera un producto de color de forma proporcional a la cantidad de parásito capturado. Este tipo de ensayos suele incluir varios pasos y durar de 6 a 8 horas, por lo que se debe llevar a cabo en un laboratorio centralizado. Sin embargo, gracias a este trabajo, publicado en Analytica Chimica Acta, se ha optimizado el proceso para conseguir el resultado en menos de una hora.

Según explica la investigadora del CIBER-BBN, jefa del grupo de investigación CIBBIM-Nanomedicina. Nanoherramientas Diagnósticas del VHIR y última firmante de este estudio, Eva Baldrich, “hemos sustituido el marcador enzimático convencional por un polímero enzimático amplificador más eficiente y que genera señales más altas en menos tiempo. De esta manera, hemos podido acortar la duración del mismo y detectar la malaria en menos de una hora y con una sensibilidad que se acerca a la PCR, una técnica muy sensible que detecta el material genético del parásito, pero que es demasiado sofisticada y cara para el trabajo de campo”.

El ELISA producido permitirá el análisis simultáneo de un gran número de muestras, es capaz de generar resultados cuantitativos y es fácilmente automatizable. Según indican los investigadores del CIBER-BBN, “ahora mismo estamos buscando financiación para hacer una validación de campo de este método y colaboradores industriales para acometer su automatización usando equipos de sobremesa de bajo coste”.

La falta de herramientas de diagnóstico, clave para la expansión de la malaria

Cada año, la malaria infecta a cientos de millones de personas y es responsable de medio millón de muertes, especialmente niños en el continente africano, pero también en amplias zonas de Asia y Latinoamérica. Esto evidencia que los avances en control vectorial, métodos diagnósticos y tratamiento de las últimas décadas han resultado insuficientes.

Como pasa con otras enfermedades infecciosas, la falta de herramientas diagnósticas apropiadas complica el control de la enfermedad. La malaria prolifera especialmente en países pobres, con sistemas sanitarios deficientes, profesionales poco formados y una población con acceso limitado a la atención médica. En estas condiciones, técnicas que requieren tiempo y conocimientos como la microscopía o que son demasiado caras y complejas, como la PCR, resultan poco factibles. Por su parte, las técnicas de detección rápida de antígenos, mucho más baratas y fáciles de usar, no son suficientemente sensibles y fiables.

La erradicación de esta enfermedad está entre las prioridades de la OMS. No obstante, los expertos coinciden en que este objetivo solo se conseguirá con mejoras adicionales en estos campos como incluir la producción de herramientas diagnósticas mejoradas. Asimismo, reforzando las políticas de salud pública, fortaleciendo los sistemas sanitarios y garantizando la gratuidad de la atención médica en los países en los que la malaria es más prevalente.