La ortorexia puede debilitar el sistema inmunológico por la escasez de vitaminas esenciales. Verónica Velasco, nutricionista de BluaU de Sanitas, ha comentado que esta preocupación obsesiva por la ingestión de alimentos sanos es “un trastorno que comparte similitudes con la bulimia y la anorexia”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) todavía no ha reconocido la ortorexia como enfermedad. Este vocablo procede de las palabras griegas orthos (correctos) y orexis (apetito o deseo). Tampoco la Real Academia Española (RAE) ha admitido el término en su Diccionario de la Lengua Española.

La ortorexia puede afectar a la salud por la carencia de nutrientes esenciales, como por ejemplo prescindir de grasas saludables, que aportan algunas vitaminas esenciales y que podría repercutir en el organismo y en el sistema inmunológico.

Se puede definir la ortorexia como una preocupación obsesiva por la ingestión de alimentos sanos que puede llevar a situaciones como el aislamiento social o el sentimiento de culpa cuando se ingieren otro tipo de nutrientes. Algunos pacientes, incluso, prefieren ayunar antes que consumir productos que consideran insalubres.

Los especialistas consideran la ortorexia como un trastorno obsesivo compulsivo, ya que quienes la sufren tienen la necesidad de llevar una dieta saludable y libre de cualquier alimento que consideran dañino. En realidad, se trata de una dieta restrictiva en la que no entran los colorantes o los conservantes, pero tampoco las grasas saludables o los azúcares.

Fatiga y falta de energía

La nutricionista Verónica Velasco ha explicado que la ortorexia puede causar “pérdidas de peso muy rápidas y pronunciadas, así como fatiga y falta de energía”. Además, estas personas dedican mucho tiempo a planificar sus comidas. También tienen más posibilidades de sufrir lesiones, puesto que practican mucho deporte.

“La ortorexia ha provocado en casos muy extremos y prolongados en el tiempo problemas de salud que han necesitado incluso operaciones quirúrgicas”, ha comentado la especialista de Sanitas.

Hidratación controlada

Cecilia Sanz, especialista en Aparato Digestivo del Hospital Universitario Sanitas la Moraleja de Madrid, ha contado su experiencia con algunos de estos casos extremos. “En ocasiones, el paciente se desmaya y necesita tratamientos de hidratación controlada. De esta forma conseguimos regular los niveles de iones. También se puede implantar sondas nasogástricas de alimentación o realizar gastrostomías endoscópicas percutáneas”, ha añadido.

Síntomas de la ortorexia

Algunos síntomas de la ortorexia detectados por los especialistas han sido:

  • Necesidad de controlar la composición de los alimentos, así como sus combinaciones.
  • Pensar en la dieta durante más de tres horas al día.
  • Planificar las comidas de forma rígida.
  • Muy alto sentimiento de culpabilidad cuando se salta alguna exigencia dietética.

Repercusiones en la salud mental

Los trastornos de la alimentación, en general, suelen conllevar también una afectación psicológica. Raquel Velasco del Castillo, psicóloga de BluaU de Sanitas, ha explicado que las personas con ortorexia “registran una serie de patrones de comportamiento bastante marcados. Estas actitudes afectan de forma clara a su capacidad de convivencia social equilibrada”.

En opinión de Velasco del Castillo, el tratamiento deberá ser “multidisciplinar”. “Debemos concienciar al paciente sobre los riesgos nutricionales y sociales que conlleva su comportamiento. Si la persona persiste en mantener los hábitos estrictos, se deberá practicar una intervención terapéutica para darle la capacidad de flexibilizar sus pautas. El objetivo es que consiga mantener unos verdaderos hábitos saludables”, ha dicho la psicóloga, quien también se ha referido a la necesidad de conseguir “el apoyo del entorno social y familiar”.