El pasado mes de mayo el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) dictó una sentencia por la cual obligaba al Servicio Vasco de Salud (SVS)-Osakidetza a dar salida a las convocatorias de desarrollo de la carrera profesional que editó en 2011 y que suspendió, al igual que hizo con el pago de los complementos salariales -incluidos los atrasos- sin aviso previo a los trabajadores. El incumplimiento de estas promesas supone una deuda de más de cien millones de euros a los cerca de 7.000 sanitarios que intervinieron en la convocatoria.

La falta de cumplimiento de lo dictado por el alto tribunal por parte de la Administración sanitaria vasca está llevando a los sindicatos Satse, UGT y CC.OO a realizar una serie de protestas y concentraciones que mantendrán hasta que no se les abone lo “que nos adeudan” y que la Administración se comprometió a pagar en enero de 2019.

Desde las centrales y colectivos médicos exigen que la Dirección de Sanidad asuma con los compromisos adquiridos, tal y como anunció tras la mesa sectorial que tuvo lugar el 3 de julio, en la que “asumió que empezaría a pagar los complementos de la carrera profesional a partir de enero de 2019”,  reconocen a EL MÉDICO portavoces de los sindicatos.

Las organizaciones denuncian que el SVS lleva más de 7 años sin ejecutar los propios acuerdos que alcanzó con los trabajadores, ya que la carrera profesional se consiguió en la mesa sectorial tras el consenso  en 2011 con Satse, UGT y CC.OO. A su juicio supone “un desprecio a la negociación colectiva”.

Deuda desde enero de 2012

Los trabajadores y las centrales instan a la Dirección de Osakidetza a que acate la deuda que tiene contraída desde enero de 2012, año en el de forma unilateral finiquitó el desarrollo de la carrera profesional de 2011 y que  ha continuado sin abonarla, tras haberla suspendido durante los años 2012, 2013 y 2014.

Lo que demandan los profesionales y los sindicatos es que se les pague la carrera con los atrasos que les corresponden y que lleven a cabo una  nueva convocatoria para que los sanitarios tengan el nivel que les corresponden, al tiempo que concierten un nuevo prototipo que sea más objetivo para que atenúe las disparidades y estropicios que ha motivado la suspensión de la carrera profesional.

Critican desde las centrales que la Dirección de Osakidetza se escude en la vía judicial para retrasar el abono de los complementos, en lugar de enfrentarse a la situación, “dando pasos para cumplir con los compromisos adquiridos”. Por eso, hacen especial hincapié en la necesidad de que comiencen con el pago de la carrera este año 2019, “ya que el malestar por el retraso en el pago de los niveles de la carrera y sus atrasos va en aumento” desde que el 17 de diciembre de 2018 el SVS publicó en el Boletín del País Vasco la adjudicación definitiva de niveles de Desarrollo Profesional del año 2011, después de las sentencias judiciales que lo indicaban.

La cuarta CC.AA. sin activar la carrera

Euskadi es la cuarta comunidad autónoma que tiene sin reactivar la carrera profesional, situación que es censurada por las centrales y los colectivos profesionales que califican la situación de “intolerable”, máxime cuando fue pionera en ponerla en marcha con las convocatorias de desarrollo profesional.

En esta línea, las centrales demandan a la Dirección de Osakidetza tanto una convocatoria extraordinaria como un convenio que finalice con una nueva forma de evaluar los méritos. Y aunque son partidarios de continuar negociando con la Administración sus demandas también lo son de proseguir las movilizaciones hasta no conseguir sus justas reivindicaciones como son: el abono de la carrera de 2011, el reconocimiento de lo que se les adeuda y nuevas convocatorias.