El final del periodo estival ha traído consigo un repunte de las consultas dermatológicas sobre manchas en la piel. Según afirman los expertos, uno de los principales problemas que se presentan es el melasma, extensas manchas marrones que aparecen en la zona del labio superior, frente y mejillas. Tal y como indica la dermatóloga Nerea Landa, de la Clínica Dermitek de Bilbao, “la mayor parte de los casos de melasma que estamos tratando responden al perfil tipo de una mujer joven a la que le gusta tomar el sol y que habitualmente sigue un tratamiento con anticonceptivos orales, ya que es la conjunción de hormonas y sol la causa que provoca muchos de estos casos”. La incidencia del melasma entre la población joven femenina va en aumento a causa de la mayor propensión a exponerse a la radiación solar. Según Landa, “a pesar de que en los prospectos de los anticonceptivos orales se advierte del riesgo de que exista fotosensibilidad, este aspecto es tenido en cuenta en muy pocas ocasiones a la hora de tomar el sol o, simplemente, pasear por la calle”. Además, es importante el control de la piel de forma periódica por un especialista, para evitar tanto problemas cutáneos que pueden llegar a ser graves como la aparición de manchas que envejecen y afean la piel y que pueden ser prevenidas o tratadas fácilmente.

Tratamiento

Una vez que el melasma aparece, puede durar años en la piel de la persona e, incluso, extenderse. A pesar de que su intensidad durante el invierno puede que se atenúe ligeramente, reaparecen con la llegada de la primavera y de una mayor intensidad de los rayos UVA reaparecen. Para su tratamiento, antes se solían recomendar cremas despigmentantes, pero debido a que la pigmentación del melasma es más profunda, su acción era ineficaz en muchos casos. Para penetrar hasta las capas más profundas de la piel, se ha demostrado que da mejores resultados la utilización de mascarillas despigmentantes realizada con fórmulas concentradas. De igual manera, esta especialista pone de relieve la reciente incorporación de dos nuevas tecnologías al tratamiento de estas manchas: la luz pulsada intensa y la luz de banda ancha. Su mecanismo de actuación consiste en que la luz que emiten es absorbida por la pigmentación profunda, disminuyendo la concentración de melanina y, por consiguiente, aclarando las manchas.