Una expedición al Everest ha descubierto que los fármacos o procedimientos que promueven la producción del organismo de  óxido de nitrito podrían mejorar la recuperación de los pacientes críticos ingresados en cuidados intensivos. Según  un estudio de la Universidad de Warwick y el University College London (UCL), en Reino Unido, publicado en la revista ScientificReports.

Muchos pacientes en estado crítico sufren hipoxia, hasta tal punto que puede ocasionarles la muerte. El óxido de nitrito es producido prácticamente por todas las células del organismo, sirviendo para importantes funciones, como la regulación de la presión sanguínea, la formación del conocimiento y la memoria, además de proteger de las enfermedades infecciosas.

La conclusión obtenida por los investigadores fue que la producción de óxido de nitrito es elevada en personas que viven en altitudes cercanas al nivel del mar que ascienden de altitud, causando cambios en la circulación en los vasos sanguíneos más pequeños.

Estos resultados sugieren que las intervenciones para alterar la producción de óxido de nitrito, podría beneficiar a los pacientes críticos cuya disponibilidad de oxígeno es limitada.

Se trata de la primera vez que este efecto ha sido documentado en un gran grupo de personas que viven cerca del nivel del mar. Estos resultados coinciden con datos anteriores de residentes en el altiplano tibetano, es decir, habitantes de las tierras por encima del nivel del mar, que mostraban que sus niveles de óxido de nitrito normales eran más elevados que los de las personas que vivían cerca del nivel del mar.

Elevar el óxido de nitrito podría beneficiar a los pacientes, sobre todo para aquellos con niveles bajos de oxígeno en sangre, pues aumenta la capacidad del organismo de tolerar y adaptarse a bajas reservas de oxígeno.

El trabajo se basa en los experimentos desarrollados a diversas altitudes en la expedición CXE, dirigidos por científicos del UCL. También se usaron estadísticas y análisis de sangre realizados por investigadores de la University of Warwick.

Los participantes fueron 198 senderistas y 24 escaladores, entre los que se incluían médicos y científicos. El equipo CXE realizó la primera medición de los niveles de oxígeno en el organismo que se ha hecho a 8.400 metros en el Everest.

Se trata de la pieza central de un programa de investigación sobre la hipoxia y el comportamiento humano en altitudes extremas cuyo objetivo es mejorar el cuidado de los pacientes críticos y otros donde la hipoxia es el problema fundamental.

Tomando muestras de sangre de individuos con hipoxia pero sanos, los autores han podido demostrar que la respuesta natural del organismo a la escasa disponibilidad de oxígeno es elevar la producción de óxido de nitrito.

Así, los niveles elevados de óxido de nitrito se dan no sólo en aquellas personas que viven siempre en una altitud elevada, también en las personas que viven en zonas situadas cerca del nivel del mar que están tratando de adaptarse a una mayor altitud.