En el último año, se han publicado más de 1.000 artículos científicos sobre COVID-19 y asma.  Las actualizaciones más recientes han sido ya recogidas por las guías GEMA 5.1 y la Global Strategy for Asthma Management and Prevention (GINA). Entre las mismas, se concluye que padecer asma no grave o alergia no se asocia a una mayor probabilidad para desarrollar, cursar con mayor gravedad o fallecer por la COVID-19.

Esta es una de las ideas que se han destacado durante la 1ª reunión virtual de las áreas de SEPAR. En la misma, se analizaron las novedades en asma, tanto las que están vinculadas con la pandemia de COVID-19, como las que no se relacionan con esta infección.

En cuanto a los estudios no COVID, las investigaciones se centran en el adecuado cumplimiento de la terapia. Este es fundamental en estos pacientes, a quienes favorecen las nuevas combinaciones de terapias inhalatorias. También el uso de fármacos biológicos en pacientes con asma grave no controlada según su fenotipo clínico. Asimismo, destacan la mejora del conocimiento sobre la respuesta inflamatoria tras una infección viral. Igualmente, el uso de biomarcadores en el fenotipado de pacientes con asma (T2 alta) y su estabilidad en el tiempo.

Asma no grave y alergia y vacunación

Otra de las ideas expuestas en esta reunión se ha centrado en la vacunación por COVID-19. De esta forma, los expertos recalcaban que no existe evidencia que desaconseje la vacunación frente al virus en los pacientes con asma. Estaría contraindicada en pacientes con reacciones de anafilaxia previa a la vacuna o algunos de sus componentes.

Los expertos también destacaron que todos los esfuerzos son sumamente positivos para los pacientes con asma. Aunque parezca una obviedad, la investigación médica no puede detenerse o centrarse solo en los efectos de la COVID-19. “Es importante seguir avanzando y profundizar en los estudios que alarguen y mejoren la vida de nuestros pacientes”, concluían.