Nerea Garay, Vitoria/E.P.- El Departamento de Sanidad del Gobierno vasco ha suspendido de empleo y sueldo a dos médicos del Servicio Vasco de Salud (SVS)"Osakidetza que se oponen a aplicar el sistema Osabide, que supone la centralización de los historiales médicos de todos los pacientes de la red pública vasca. La suspensión, de dos años, entró en vigor el pasado miércoles, un día después de que Osakidetza comunicara a los facultativos Ángel Ruiz Tellez y a Paz Pérez Gortari, del centro de salud de Sansomendi, en Vitoria, que no podían seguir en sus puestos ni un día más.

De este modo se ha resuelto, por ahora, el expediente abierto hace diez meses contra ellos dos. Ambos médicos son los que han planteado la pugna más dura a la Administración sanitaria desde que ésta decidiera implantar el programa Osabide de historiales informatizados, en sustitución de la fórmula anterior.

Según el instructor de estos expedientes las sanciones obedecen a que ambos médicos han incurrido en "comportamientos perjudiciales tanto para los pacientes como para el resto de los profesionales, provocando una gran alarma y desconcierto entre los usuarios y un grave desprestigio para Osakidetza, empresa en la que trabajan".

La doctora suspendida Paz Pérez anteriormente había sido destituida como directora del centro de salud de Vitoria, por negarse a aplicar el sistema Osabide. El otro médico sancionado, también del mismo centro de salud, Ángel Ruiz, se opuso igualmente a aplicar el nuevo sistema sin una información y consentimiento previo de los pacientes, y llegó a colocar un cartel en su consulta en el que advertía de la puesta en marcha del mismo "sin mi autorización y sin la suya".

El responsable de la Federación de Sanidad de CC.OO. de Euskadi, Iñaki Menéndez, organización sindical a la que pertenecen ambos facultativos, ha calificado como "desmedida" la sanción impuesta por Osakidetza y ha afirmó que se les ha sancionado por "ejercer su derecho deontológico". Asimismo, Menéndez expresó el rechazo de CC.OO. a la forma en la que se quiere implantar el sistema Osabide porque, a su juicio, "no garantiza la confidencialidad del paciente con su médico".

Por otra parte, el Partido Socialista de Euskadi (PSE) es quien ha abanderado la oposición política al programa Osabide, por dudar de su idoneidad, de su seguridad y por obviar la consulta a los pacientes sobre la cesión de datos. Su parlamentario y portavoz de temas de salud, Jesús Loza, ha calificado de "despótica" la decisión adoptada por Osakidetza, al tiempo que pedía a la Dirección del Servicio Vasco de Salud que la reconsiderara.

"No vulnera la cofidencialidad"

Desde el Departamento de Sanidad del Gobierno vasco se reitera que el programa Osabide "no sólo no afecta a la intimidad y confidencialidad de los datos clínicos de los pacientes, sino que es una herramienta mucho más segura que la anterior y, además, aporta enormes beneficios, a la calidad asistencial a nuestra ciudadanía y al trabajo que desarrollan nuestros profesionales".

El programa Osabide se ha puesto en marcha en más de 200 de los 319 centros de Atención Primaria y ambulatorios para centralizar los datos de los pacientes, actualmente dispersos, en una única historia a la que accederán médicos de la red pública. Osabide fue aprobado por la Dirección General de Osakidetza como una línea estratégica en sus actuaciones y lo ha ido desplegando en sus centros de salud desde hace dos años aproximadamente.

En el último año la polémica ha perseguido al citadoprograma informático, justo desde que los dos médicos del centro de Vitoria iniciaran la contestación. Su rechazo se contagió a parte del barrio, hasta el punto de que usuarios constituyeron la Asociación Ciudadana de Defensa de la Salud.

Al Defensor del Pueblo Vasco

Hace unas semanas, representantes de este colectivo entregaron al Defensor del Pueblo Vasco(Ararteko) un escrito avalado por la firma de 3.500 vitorianos contra la centralización de los historiales clínicos impulsada por Osakidetza. Fue esta institución quien también se pronunció el pasado mes de octubre sobre esta cuestión. En su opinión, como ya adelantó EL MÉDICO INTERACTIVO, el programa Osabide no vulnera el derecho a la confidencialidad de los datos de los pacientes, aunque advertía al SVS que el programa sería incapaz de garantizar la reserva de los datos si el personal sanitario que lo maneja, no eran plenamente conscientes de la confidencialidad que debe presidir sus actuaciones.

La polémica también llegó hasta el Colegio de Médicos. Así, la Comisión Deontológica del Colegio alavés amparó en su momento a los doctores suspendidos y criticó "la forma de implantar un programa tan novedoso sin consultar con los profesionales y usuarios, ni con los colectivos afectados".