La diabetes, como paradigma de las enfermedades crónicas, representa muy bien el impacto que una pandemia puede representar. El confinamiento, las medidas para evitar el contagio y la interrupción de la asistencia médica repercuten en la salud del paciente diabético. Así lo ponen de manifiesto desde la Sociedad Española de Diabetes (SED), que celebra desde hoy y hasta el viernes, 18 de junio, su XXXII Congreso Nacional.

El presidente de la SED, Antonio Pérez, asegura que son muchos los pacientes que no se han podido monitorizar durante la pandemia, y cuyo control glucémico ha empeorado, especialmente en personas que no tenían las herramientas. Señala también los casos de personas que no se han podido diagnosticar, y que ahora se encuentran con retrasos y peores condiciones que en una situación normal.

Aumentan las complicaciones agudas y crónicas

Juan Francisco Merino, presidente del comité científico del XXXII Congreso Nacional de Diabetes, afirma que la situación de pandemia, que ha retrasado las visitas presenciales en Atención Primaria y a especialistas ha hecho aumentar las complicaciones en muchos pacientes diabéticos.

“A los hospitales han acudido más pacientes con descompensaciones agudas o graves o pacientes con pie diabético evolucionado que no se deberían ver”, asegura. Y señala los esfuerzos que se han hecho y se siguen haciendo desde los servicios clínicos para resolver estas complicaciones.

Martin López de la Torre, presidente del comité organizador, insiste en que hay que recuperar el ritmo “inmediatamente” para que no sigan ocurriendo. “Para que la recuperación se produzca lo más pronto posible serán precisos recursos humanos y materiales”, añade.

De la Torre asegura que, si no se recupera pronto la situación en la atención al paciente diabético, el gasto sanitario será mayor. “Lo malo se convierte en peor. Cuanto antes actuemos, con planes y visión de futuro, mejor”, concluye.

Auge de la telemedicina

La pandemia ha puesto de manifiesto las deficiencias del sistema sanitario, pero hay que destacar también los aspectos positivos, según Antonio Perez, presidente de la SED. Uno de los más importantes ha sido el impulso de la telemedicina, “que no va a sustituir la visita presencial pero que es complementaria”.

Así lo expresa también Martín López de la Torre, que añade que no todos los pacientes son susceptibles de ser atendidos mediante telemedicina y que las primeras visitas o las visitas educativas tienen un componente presencial importante. Por tanto, hay que integrar la telemedicina como una herramienta más en los nuevos modelos de atención, pero no como la única.

Sobre la educación terapéutica, el experto segura que “va a tener que insertar, como ya está haciendo, nuevos elementos de comunicación para educar al paciente”.

Novedades en la prevención y el tratamiento del paciente diabético

Los expertos que se reunirán en el XXXII Congreso Nacional de Diabetes se centrarán también en las novedades en la prevención y el tratamiento. “Veremos cómo la tecnología en la atención al paciente diabético juega un papel fundamental, tanto en monitorización como en nuevas bombas de insulina semanales o parches para evitar la administración por vía subcutánea, hasta nuevos grupos terapéuticos”, según Juan Francisco Merino.

También se hablará de nuevos modelos predictivos, herramientas que permiten predecir y llevar a cabo una medicina de precisión adaptada a las necesidades del paciente. Lo veremos en la conferencia de clausura “Modelos predictivos en DM2”.

Finalmente, señalar que, a pesar del crucial impacto que ha tenido la pandemia en la atención de las personas con diabetes, no se ha paralizado la investigación en curso. Al contrario, han surgido nuevas líneas de trabajo, que también se darán a conocer.